Miguel Toral, Cruz Sánchez de Lara, Eva García y María José Rubio clausuran el ciclo 'Madrid, capital de la Hispanidad'
Javier Carbajal
Expertos reunidos en ‘Madrid, capital de la Hispanidad’ reclamaron una revisión rigurosa de la historia española, alejada tanto de la Leyenda Negra como de la exaltación acrítica.
Cruz Sánchez de Lara reivindicó la ficción histórica como vía para rescatar la presencia española en la independencia de EEUU, con su novela ‘Las gobernadoras’ centrada en las mujeres de Luisiana.
Miguel Toral destacó el papel de España en la guerra de independencia estadounidense y anunció la difusión de su documental ‘Los Estados hispanos de América’ en EEUU, Hispanoamérica y Telemadrid.
Eva García defendió la diplomacia cultural para divulgar la huella hispana en Norteamérica, mientras los participantes pidieron convertir ese legado en un proyecto de convivencia y futuro.
En un tiempo en el que el relato pesa sustancialmente más que los propios acontecimientos históricos, el cine y la literatura han terminado por consolidarse como herramientas de transformación y de comunicación masiva, "más poderosas que la espada", como se rezaba en Richelieu.
Bajo esta premisa se desarrolló la mesa redonda encargada de clausurar la jornada ‘Madrid, capital de la Hispanidad’, un evento celebrado en la sede de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid.
Durante el coloquio, moderado por la adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL, Ana Núñez-Milara, la revisión de la historia común a ambos lados del Atlántico, la superación de los complejos heredados, la divulgación pedagógica a través de nuevos formatos y la urgencia de proyectar una diplomacia cultural de futuro sirvieron de hilo conductor.
El debate fue vertebrado por las reflexiones de cuatro voces de referencia en sus respectivos ámbitos: Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, abogada y escritora; María José Rubio, historiadora, escritora y académica de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo; Miguel Toral, director general de El Rugido y director audiovisual; y Eva García, experta en relaciones internacionales, escritora y presidenta de la asociación The Legacy.
El punto de arranque de la jornada sirvió para exponer de manera contundente una anomalía histórica que España arrastra desde hace siglos: la enorme brecha existente entre la magnitud objetiva de sus hazañas pasadas y su incapacidad para transmitirlas con eficacia.
A este respecto, María José Rubio diseccionó las diversas capas historiográficas que han ido distorsionando la percepción pública del pasado de España. Explicó que la primera gran barrera fue la articulación de la Leyenda Negra, una red de demagogia y propaganda lanzada estratégicamente contra el Imperio español que resultó sumamente difícil de contrarrestar en su momento.
La historiadora María José Rubio
Javier Carbajal
A ello se le sumó, en 1898, el trauma colectivo derivado de la pérdida de las últimas colonias, un episodio que provocó una severa crisis de identidad en la sociedad española.
Durante el siglo XX, según argumentó, la historia volvió a quedar atrapada en una dinámica pendular e ideológica. Mientras que el régimen de Franco utilizó la Hispanidad para vincularla a consignas de grandeza nacional e imperio, la oposición a dicho régimen reaccionó asociando de forma simétrica el pasado imperial al rechazo social.
Ante este escenario, María José Rubio enfatizó la imperiosa necesidad de devolver a la investigación histórica su estatus de ciencia objetiva: "Ni la leyenda negra ni la leyenda rosa es la historia. Ni la exaltación ni la culpa son la historia que ocurrió en realidad. La historia es una ciencia y, como historiadores, tenemos la obligación de defenderla como es".