Los demócratas se perfilaban a conservar los escaños en el Senado en Georgia y Nuevo Hampshire, dos contiendas que en su momento se consideraron reñidas, pero que habrían quedado fuera del alcance de los republicanos ante el descenso de la popularidad de Donald Trump.
Publicado: 03.11.2026 - 21:50Actualizado: 03.11.2026 - 22:05
Los demócratas se encaminaban a hacerse con el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones del martes, de acuerdo a las proyecciones de la prensa local, y se acercaban a la mayoría en el Senado tras posiblemente arrebatar escaños republicanos en Carolina del Sur y Carolina del Norte.
Los primeros resultados de las elecciones de mitad de legislatura supondrían un contundente revés para el presidente Donald Trump y el Congreso republicano que le ha respaldado desde que regresó a la Casa Blanca hace dos años.
La demócrata Annie Andrews se perfila la noche de este martes como la ganadora del escaño de Carolina del Sur en el Senado, lo que sería una impresionante victoria sobre Darline Graham, la candidata elegida personalmente por Trump, en un estado en el que el mandatario se impuso por casi 18 puntos porcentuales hace apenas dos años.
La posible victoria de Andrews, junto con el probable triunfo del demócrata Roy Cooper en la carrera por el Senado de Carolina del Norte, proporcionaría al partido dos de los cuatro escaños que necesita obtener para hacerse con el control de esa cámara.
Los resultados también apuntaban a que la ola demócrata estaría cobrando tal magnitud que podría arrasar incluso en zonas tradicionalmente republicanas.
Aún era demasiado pronto para determinar si los demócratas serían capaces de repetir esos resultados en las otras contiendas decisivas que determinarán la mayoría en el Senado, entre ellas las de Alaska, Iowa, Míchigan, Maine, Ohio y Texas, donde aún quedan millones de votos por contar.
Andrews sería la primera demócrata en ganar un escaño en el Senado por Carolina del Sur en 28 años, tras una contienda que ninguno de los partidos consideraba reñida hasta hace unas semanas.
Tras la muerte del senador Lindsey Graham, su hermana Darline fue nombrada para ocupar su escaño y Trump la animó a presentarse a un mandato completo de seis años. Sin embargo, su inexperiencia política resultó ser un lastre.
Los demócratas también se perfilaban a conservar los escaños en el Senado en Georgia y Nuevo Hampshire, dos contiendas que en su momento se consideraron reñidas, pero que habrían quedado fuera del alcance de los republicanos ante el descenso de la popularidad de Trump.
En Carolina del Norte, el exgobernador Cooper habría derrotado con facilidad al republicano Michael Whatley, respaldado por Trump, para hacerse con un escaño que hasta entonces ocupaba el partido del presidente, según las proyecciones de la prensa.
El senador demócrata Jon Ossoff, considerado por muchos como un posible candidato presidencial para 2028, podría derrotar a Mike Collins en Georgia.
"Con victorias arrolladoras y decisivas, el pueblo estadounidense ha reprendido la depravación, la corrupción y la incompetencia del hombre llamado presidente Donald J. Trump", Ossoff ante sus seguidores en una fiesta de celebración.
En Florida, la senadora republicana Ashley Moody se habría impuesto a la demócrata Angie Nixon, pero solo le sacaba una ventaja de unos 3 puntos porcentuales en un estado en el que Trump ganó por 13 puntos en 2024, según un recuento de Reuters y USA Today, otra prueba de que incluso los estados tradicionalmente republicanos se estaban decantando hacia los demócratas.