Hasta el momento, México se ha librado en gran medida de los aranceles más severos de Trump, que han alimentado una amarga disputa comercial con Canadá y otros aliados estadounidenses.
Publicado: 01.09.2026 - 07:39Actualizado: 01.09.2026 - 07:39
Cuando Randy Carr abrió una fábrica en el centro de México en 2005, le atrajeron los bajos salarios del país y el tratado de libre comercio con Estados Unidos. Durante los siguientes 20 años, la planta, que produce parches bordados y emblemas personalizados, creció hasta emplear a 800 personas.
Pero en 2025, después de que el presidente estadounidense Donald Trump comenzara a amenazar con aranceles a México y Canadá, Carr rápidamente decidió diversificar su negocio y puso su mirada en República Dominicana.
"Todo comenzó con la decisión de febrero de imponer aranceles del 25% a México y Canadá", dijo Carr. "Era evidente".
Hasta el momento, México se ha librado en gran medida de los aranceles más severos de Trump, que han alimentado una amarga disputa comercial con Canadá y otros aliados estadounidenses. Pero el líder republicano ha atacado repetidamente el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y, en julio, Washington se negó a renovarlo, optando en cambio por revisiones anuales, lo que deja a las empresas con la incertidumbre sobre el régimen arancelario al que se enfrentarán de un año a otro.
Esta incertidumbre está disuadiendo las nuevas inversiones y llevando a algunas empresas ya establecidas en México a buscar activamente otras opciones. Más de una docena de líderes empresariales confesaron a Reuters que están reconsiderando sus planes de inversión, y en algunos casos elaborando propuestas para retirarse de México y reubicarse en Asia.
A esto se suma la profunda reforma judicial de México de 2024, que reemplazó a los jueces designados por jueces electos, lo que inquieta a las empresas preocupadas por el Estado de derecho.
Ejecutivos de tres empresas de autopartes con sede en el estado central de Aguascalientes dijeron a Reuters que están considerando abandonar México y trasladarse a Vietnam, cuya industria automotriz se ha expandido rápidamente en la última década con la llegada de fabricantes de automóviles japoneses, coreanos y europeos. Ellos hablaron bajo condición de anonimato para tratar asuntos internos de sus empresas.
Otros dos ejecutivos de empresas multinacionales aseguraron a Reuters que estaban reevaluando sus proyectos en México y que habían entrado en una fase de "esperar y ver" mientras se aclaraba el futuro del tratado comercial.
"Si vamos a tener una renegociación constante hasta julio del próximo año, mejor cerremos las puertas y busquemos invertir en otro lugar, porque esto es pura incertidumbre", afirmó Pedro Casas, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Americana (AmCham) de México, que representa a más de 1,450 empresas de Estados Unidos y México.
El T-MEC es esencial para México, la segunda economía más grande de Latinoamérica: cerca del 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a Estados Unidos, y casi el 89% de esos 1,500 millones de dólares diarios en bienes están bajo el paraguas del tratado.
La inversión extranjera directa (IED) en México alcanzó un récord de casi 35,000 millones de dólares en el primer semestre de 2026, según cifras oficiales preliminares.
Sin embargo, casi la totalidad fue reinversión de utilidades y solo un 7.8% provino de nuevas inversiones. Los datos preliminares muestran que la nueva inversión extranjera cayó un 13% en el primer semestre de 2026 con respecto al mismo período año anterior, lo que indica que México podría estar teniendo dificultades para atraer nuevo capital.
La inversión en proyectos nuevos (greenfield) en México -nuevas plantas e instalaciones productivas- se redujo casi a la mitad, a 24,000 millones de dólares en 2025, con respecto al año anterior, según las últimas cifras disponibles de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).