El INDEC publicó este martes el informe de Intercambio Comercial de junio de 2026 con un dato que redefine el desempeño externo de la economía argentina: el superávit acumulado en el primer semestre llegó a u$s13.923 millones, más del cuádruple que los u$s2.762 millones registrados en el mismo período de 2025.
Las exportaciones totalizaron u$s49.454 millones entre enero y junio, un máximo histórico con un alza de 24,4% interanual. Solo en junio, el saldo positivo fue de u$s2.194 millones, lo que extiende a 31 meses consecutivos la racha superavitaria del país.
El saldo comercial acumulado en los primeros seis meses del año no tiene antecedentes en la historia argentina. Los u$s13.923 millones de superávit superan el récord previo con holgura y representan más del cuádruple de lo registrado en el mismo período de 2025.
Las exportaciones del semestre sumaron u$s49.454 millones, con un crecimiento de 24,4% interanual. Las importaciones, en cambio, retrocedieron 3,9% hasta u$s35.531 millones. En junio puntualmente, las ventas al exterior alcanzaron u$s9.055 millones frente a compras por u$s6.861 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el resultado en redes sociales y calificó las exportaciones de junio como récord histórico tanto mensual como semestral. El dato también extiende a 31 meses consecutivos la racha de superávit comercial, una continuidad que pocos analistas hubieran anticipado hace dos años.
A diferencia de lo que ocurrió durante gran parte de 2025, el superávit ya no se sostiene por la caída de las importaciones. El impulso ahora viene del lado exportador y abarca todos los grandes rubros sin excepción.
El INDEC registró avances superiores al 30% interanual en manufacturas de origen agropecuario (+31,6%), manufacturas industriales (+31,4%) y combustibles y energía (+31,1%). Los productos primarios también crecieron, aunque a un ritmo más moderado: 3,6%.
Dentro del complejo agroindustrial, la mejora se atribuyó al aumento de las ventas de aceites y harinas de soja, además de carnes. Son rubros tradicionales que mantienen su peso, pero ya no lideran solos el desempeño exportador.
El petróleo crudo emergió como el producto más exportado de junio, con u$s918 millones, por encima de la harina de soja (u$s874 millones) y el aceite de soja (u$s769 millones). Ese cambio en la cima del ranking marca un giro claro respecto a meses anteriores, cuando el superávit dependía más de la contracción importadora que del dinamismo de las ventas externas.
Las importaciones de junio crecieron 7,3% interanual, pero esa cifra requiere una lectura cuidadosa. Según el economista Santiago Casas, de EcoAnalytics, el incremento del valor importado se explicó principalmente por la suba de precios (+11,6% interanual), mientras que las cantidades totales cayeron 3,8%.
El rubro que más creció fue combustibles y lubricantes, con un alza de 126,3%, seguido por envíos por courier, con 69,9%. Los sectores vinculados a la inversión productiva mostraron una tendencia opuesta: los bienes de capital cayeron 8%, las piezas y accesorios retrocedieron 9,4% y las importaciones de vehículos bajaron 10,6%.
Casas señaló que las cantidades importadas de bienes intermedios crecieron 4,4% interanual, pero las de bienes de capital retrocedieron 12,1%. “Todavía es temprano para afirmar que la demanda interna entró en una fase de recuperación, aunque empiezan a aparecer algunas señales que vale la pena seguir de cerca”, advirtió.
Durante décadas, el complejo sojero ocupó el primer lugar en las exportaciones argentinas. En junio de 2026, el petróleo crudo lo desplazó del podio por valor exportado, lo que refleja la expansión sostenida del sector energético —en particular Vaca Muerta— como generador de divisas. No se trata de un fenómeno puntual: el sector viene ganando participación de forma progresiva, y los resultados del primer semestre consolidan esa tendencia.
Para Casas, el panorama exportador “continúa siendo muy sólido” y el crecimiento se extiende a prácticamente todos los grandes rubros. “El sector exportador sigue siendo el gran motor de la economía argentina y, por ahora, el principal sostén del crecimiento”, concluyó.
El primer semestre de 2026 deja un superávit comercial récord de u$s13.923 millones, exportaciones en máximo histórico impulsadas por energía y agroindustria, e importaciones que crecen en valor pero aún no reflejan una recuperación clara de la demanda interna. La racha de 31 meses consecutivos de saldo positivo confirma que el sector externo es, por ahora, el principal ancla del desempeño económico argentino.