COMUNICADO: OBA presenta un informe sobre el impacto medioambiental de la producción de langostino importado de Ecuador
Madrid, 08 de julio de 2026El informe elaborado por la organización Foodrise analiza las consecuenciasmedioambientales y sociales derivadas del alto volumen de exportaciones dellangostino de acuicultura ecuatoriana para abastecer al mercado español y europeoEl Observatorio de Bienestar Animal (OBA), en colaboración con Protección Animal Ecuador, hapresentado hoy el informe "Cheap Shrimp, High Costs", una investigación científica y técnicaelaborada por Foodrise que expone los datos ambientales, climáticos y laborales vinculados a lacomercialización de langostinos provenientes de Ecuador en Europa y España. El mercadoespañol se ha convertido en el principal importador europeo de esta industria, comprandoanualmente a Ecuador más langostino del que se pesca o cría en la totalidad de la UE.Según el estudio, en Europa se consume una cantidad tres veces mayor de langostino deacuicultura ecuatoriana que de langostino salvaje capturado por las flotas pesquerascomunitarias. Ecuador, consolidado como el mayor productor y exportador mundial delangostino, alcanzó en 2025 una facturación de 8.400 millones de dólares, superando al petróleocomo motor económico nacional. La producción ha escalado de 40.000 toneladas en el 2000 aun volumen estimado de 1,2 millones de toneladas en la actualidad, un sector fuertementeconcentrado en apenas dos corporaciones exportadoras que agrupan un tercio de su valorcomercial.La investigación de Foodrise y OBA cuantifica la ocupación geográfica en la zona, indicando quelos tanques para la acuicultura de langostinos abarcan alrededor de 220.000 hectáreas de suelocostero. El informe relaciona esta actividad con una reducción del 57 % de la cobertura total demanglares del país, alcanzando una pérdida del 90 % en algunos estuarios del Golfo deGuayaquil.A nivel farmacológico, se detalla que el uso de antibióticos, como la amoxicilina o la eritromicina,es frecuente para contener patologías derivadas de los sistemas de cría.En el plano social, los datos recopilados junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT)apuntan a que el 63 % de los operarios acuícolas podrían carecer de un contrato formal.Asimismo, el texto documenta tensiones territoriales motivadas por la adquisición de terrenos encomunidades ancestrales.Las conclusiones de este trabajo de campo han sido documentadas mediante un archivoaudiovisual de investigación obtenido por la organización internacional We Animals, que ilustratodo lo descrito en el informe. En respuesta a los datos publicados, Miriam Martínez, directora deBienestar Animal en el Observatorio de Bienestar Animal, comenta que "los datos del informeevidencian que el precio bajo del langostino industrial tiene costes reales: destrucción deecosistemas costeros y condiciones laborales precarias en los países productores. Desde elObservatorio de Bienestar Animal consideramos que tanto las empresas distribuidoras como losconsumidores deberían contar con información transparente, clara y verificable sobre el origen yel impacto de este producto".

