Aceite de oliva de primer prensado en frío tras el primer filtradoEuropa Press
La producción de aceite de oliva de España en la campaña 2025/2026 está un 6 % por debajo del volumen alcanzado en la referencia anterior. El coste de la energía, los fertilizantes y del gasóleo agrícola ha crecido; sin embargo, y pese a haber menos litros, la tendencia en el precio del aceite de oliva cae en picado.
Según los últimos datos del sistema Poolred, del 18 al 24 de mayo, el precio en origen del aceite de oliva virgen extra fue de 4,04 euros/kilo, el virgen de 3,241 y el lampante a 3,11. En el último mes, las bajadas se perpetúan: del 27 de abril al 3 de mayo, el precio en origen del aceite de oliva virgen extra fue de 4,34 euros/kilo, el virgen de 3,59 y el lampante a 3,21.
La barrera de los 4 euros por kilo está al caer, aunque lo que trasladan los productores desde las explotaciones no es coherente con este desplome.
«El gran problema de los olivareros es que somos muchos agentes para vender y pocos para comprar. Los envasadores manejan el mercado de aceite de oliva a su antojo», apunta en conversación con El Debate Francisco Elvira, responsable de Olivar de COAG Andalucía.
El agricultor señala que los operadores hacen retiradas estratégicas: «Cuando ven que el año pinta bien para los agricultores, aunque queden muchos meses para llevar la aceituna a la almazara, acumulan kilos para luego tener stock y presionar a la baja», señala.
El descenso continuado del precio del aceite de oliva en origen aumenta la incertidumbre entre los productores. Las salidas han frenado y la sensación de atasco genera dudas y puede precipitar movimientos contraproducentes para los agrarios.
«El mercado está paralizado y la presión en origen crece. Los agricultores se ponen nerviosos porque ven que tienen buena cosecha y que los precios van en caída. Desde la segunda quincena de abril no hay prácticamente compras de aceite de oliva, al menos significativas», destaca Elvira, que apunta que estas maniobras de los envasadores se sucederán «hasta que consigan que los precios caigan en línea con su pretensión».
El dirigente de COAG explica que la industria pretende además condicionar con esta jugada los precios de la próxima campaña de aceite de oliva desde antes incluso de su comienzo.
«Los operadores saben perfectamente lo que hacen. Con la llegada del verano bajan las exportaciones, por lo que es un momento idóneo que utilizan los envasadores para especular», indica Elvira, que ahonda en que la industria hizo acopio de aceite de oliva en el inicio de abril y que la necesidad actual la cubren con las importaciones de terceros países. «Túnez este año ha producido más de 450.000 toneladas, cosecha récord, y los envasadores españoles están tirando mucho de ahí», afirma el jienense.
Según denuncian en COAG, la situación actual de precios es insostenible: «Con los precios en origen que hay ahora mismo, son muchos los olivares que no cubren los costes de producción. Todo sube de precio para los agricultores, pero el aceite de oliva cae por el efecto de la especulación», lamenta Elvira, que asegura que el precio del aceite de oliva caerá por debajo de 4 euros el kilo: «La tendencia a la baja es clara, no sé hasta dónde, pero muy probablemente los operadores no dejarán margen de subida para los agricultores hasta septiembre».
La sensación en el olivar es que siempre hay sucesos que recortan su rentabilidad, aunque hay presiones que responden a otros motivos: «El negocio al aire libre es lo que tiene, estamos acostumbrados, pero los efectos de la especulación nada tienen que ver con nuestra actividad y son muy dañinos», asevera Elvira.