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Nevaco Global
15 de julio de 2026

Con un dólar en mínimos, 30% de la canasta familiar podría bajar de precio, pero exportadores alertan por impacto

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La caída de más de $500 del dólar en lo corrido de 2026 favorece a consumidores e importadores de tecnología, vehículos y alimentos. Sin embargo, gremios agrícolas y exportadores advierten que un peso demasiado fuerte también amenaza la competitividad.

El dólar continúa perdiendo terreno en Colombia y ya completa cuatro jornadas consecutivas con la Tasa Representativa del Mercado (TRM) a la baja. Solo la semana pasada la divisa cayó $86, mientras que en lo corrido de julio acumula una reducción de $191,96 y en 2026 el descenso ya supera los $508.

La fortaleza del peso colombiano tiene efectos opuestos sobre la economía. Mientras consumidores, importadores e industrias que dependen de insumos del exterior pueden beneficiarse de menores costos, los sectores exportadores advierten que una tasa de cambio cada vez más baja amenaza su competitividad.

Uno de los principales impactos podría sentirse en el bolsillo de los hogares. De los 419 productos que conforman la canasta familiar, alrededor de 126 son importados, es decir, cerca de 30% del total, según un ejercicio realizado por La República.

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Entre los productos cuyos precios podrían reducirse si el dólar mantiene su tendencia bajista figuran celulares, computadores, televisores, electrodomésticos, vehículos, maquinaria y otros bienes de capital.

Para Javier Díaz, presidente de Analdex, estos bienes tienen una alta participación de componentes importados y, por ello, son especialmente sensibles a las variaciones de la tasa de cambio.

“No obstante, el traslado de la reducción del dólar al precio final dependerá de factores como los inventarios, los costos logísticos, los aranceles y las estrategias comerciales de cada empresa”, explicó.

El beneficio también podría extenderse a industrias que dependen de materias primas agrícolas importadas, como maíz, soya, trigo y otros insumos utilizados para la producción avícola, porcícola, acuícola y de alimentos balanceados.

De acuerdo con Fenalce, Colombia continúa importando grandes volúmenes de estos productos para suplir el déficit entre la producción nacional y la demanda de la industria.

Solo el año pasado ingresaron al país cerca de 7,3 millones de toneladas de maíz amarillo, dos millones de toneladas de torta de soya, 1,9 millones de toneladas de trigo y aproximadamente 595.000 toneladas de soya en grano.

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Según el gremio, el maíz amarillo, la torta de soya, el trigo y la soya son los productos que reciben de manera más directa los beneficios de un dólar barato, debido a su elevado volumen de importación y su estrecha relación con los precios internacionales.

Sin embargo, Fenalce advirtió que esta situación también tiene un lado menos favorable.

“La necesidad de importar no debe convertirse en una dependencia creciente ni desplazar el propósito estratégico de fortalecer la agricultura colombiana”.

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