La economía de Portugal da una lección a España con su renacimiento fiscal: cómo salir de una gran crisis sin "cicatrices", exportando más y con menos paro
Hoy que la deuda pública está volviendo a convertirse en una de las mayores amenazas de Europa, Portugal ofrece una valiosa lección para todo aquel que quiera solventar el problema ajustando las cuentas y reformando su economía por muy mala que sea su situación. La economía lusa partía de una posición clara de desventaja con España cuando la crisis financiera golpeó el mundo en 2007-2008. Esta desventaja se amplió durante los siguientes años, llevando a Lisboa a aceptar (o a pedir, según se mire) un rescate económico a cambio de aceptar duras reformas y recortes. La deuda pública lusa llegó a superar el 130% del PIB, mientras que el déficit público alcanzó el 11,4% del PIB (más incluso que España). Hoy, las cuentas públicas de Portugal están limpias (lleva ya tres años sumando superávits fiscales) y cuadradas, la deuda pública es casi 10 puntos más baja que la de España, el interés que paga por los bonos a 10 años es 15 puntos básicos inferior, exporta mucho más que España en términos de PIB, presenta una tasa de paro mucho más baja (un desempleo del 5,7%, frente al 10% de España) y las agencias de rating califican a la deuda luso como de mejor calidad (más fiable) qué la española. Tal es la situación que desde el Gobierno luso sacan pecho a la hora de compararse con España, Caminos sinuosos conducen a destinos preciosos.

