En lugar de aumentar el comercio con nuestros socios Colombia y Perú, lo hemos disminuido por la politización que anula los compromisos pactados hace más de 50 años, cuando se creó la Zona de Libre Comercio Andina, en donde no se cobra aranceles.
Ahora tenemos la oportunidad de restablecer la vigencia de esos compromisos con países que están recibiendo muchos dólares por sus exportaciones: el año pasado Colombia exportó al mundo US$ 50 200 millones de dólares y Perú US$ 90 082 millones de dólares, mientras el Ecuador exportó 31 588 millones de dólares.
A Colombia exportó solo 868 millones de dólares el año 2025 y a Perú sólo 1 050 millones, cuando tenemos una buena infraestructura de comercio terrestre, marítimo y aéreo que funciona a cabalidad. Entonces la empresa privada debe aprovechar estos mercados que están sin aranceles.
También las inversiones pueden provenir de estos dos países, en líneas productivas industriales, manufacturas, a más de los productos básicos. En 2025 no se registran inversiones colombianas y del Perú hubo una inversión de US$ 104 millones, a pesar de que en el Ecuador no hay riesgo cambiario. Sería útil que se analice por qué no se invierte en nuestro país, pues esto implica que se han descuidado mutuamente las gestiones públicas y las decisiones privadas. Ambos países deben hacer lo necesario para revertir esta situación.