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Nevaco Global
23 de junio de 2026

Brexit: diez años después, Reino Unido afronta una crisis política y económica agravada por la dimisión de Starmer

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La salida de la UE sigue lastrando el crecimiento británico mientras aumenta el apoyo ciudadano a un mayor acercamiento con Bruselas.

Reino Unido conmemora el décimo aniversario del Brexit en medio de una nueva crisis política tras la dimisión del primer ministro Keir Starmer. Los expertos coinciden en que la salida de la Unión Europea ha tenido un elevado coste económico y ha contribuido a la fragmentación del sistema político británico.

Una década después del referéndum del 23 de junio de 2016, el país se enfrenta a un escenario de incertidumbre institucional marcado por la salida de Starmer del Gobierno y por el ascenso de nuevas fuerzas políticas que cuestionan el bipartidismo tradicional. La evolución económica y política de estos años ha reabierto además el debate sobre la relación entre Londres y Bruselas.

Diez años después del referéndum, los análisis económicos apuntan a una pérdida de crecimiento, comercio e inversión para Reino Unido

Los estudios y análisis realizados durante estos diez años coinciden en señalar que el Brexit ha tenido un impacto negativo sobre la economía británica. Según los datos recogidos por diversos informes oficiales, la salida del bloque comunitario ha supuesto una reducción del PIB británico de hasta el 8%, una caída del comercio cercana al 15% y un descenso de la inversión del 18%.

La investigadora del CIDOB Carme Colomina considera que el referéndum no logró resolver los problemas que impulsaron la campaña favorable a abandonar la UE. Entre ellos figuraban la inseguridad económica, la desconfianza hacia las élites políticas y la percepción de alejamiento entre ciudadanos e instituciones.

Además, el deterioro económico ha coincidido con un contexto internacional más complejo, marcado por el aumento del proteccionismo y las tensiones geopolíticas globales.

Los expertos consideran que muchas de las promesas que impulsaron la campaña del Brexit no se han materializado diez años después

La inestabilidad política se ha convertido en otra de las consecuencias más visibles de la salida de la UE. Desde el referéndum de 2016, Reino Unido ha tenido siete primeros ministros distintos.

David Cameron abandonó el cargo tras perder la consulta popular. Posteriormente llegaron Theresa May, Boris Johnson y otros líderes conservadores antes de la llegada de Keir Starmer. La reciente dimisión del dirigente laborista vuelve a poner de manifiesto las dificultades para consolidar una dirección política estable.

El descontento ciudadano también ha favorecido el crecimiento de Reform UK, liderado por Nigel Farage, una formación que ha logrado capitalizar parte del voto de protesta que impulsó originalmente el Brexit.

La fragmentación del sistema político se ha intensificado con la aparición de nuevas formaciones, entre ellas Restore Britain, surgida tras la salida de Rupert Lowe de Reform UK.

Las encuestas muestran un cambio significativo en la opinión pública. Diversos sondeos apuntan a que el 63% de los británicos respaldaría actualmente una reincorporación a la Unión Europea si se celebrara un nuevo referéndum.

Sin embargo, los expertos consideran poco probable una nueva consulta a corto plazo debido a que el euroescepticismo sigue manteniendo una base social relevante y continúa influyendo en el debate político nacional.

El Gobierno británico ha impulsado en los últimos años una estrategia de acercamiento gradual a Bruselas centrada en cuestiones económicas, comerciales y de seguridad, sin plantear por ahora el regreso al mercado único ni a la unión aduanera.

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