Un auto chocolate regularizado sí puede venderse, pero la operación debe formalizarse conforme a los requisitos estatales para que el nuevo dueño quede legalmente registrado
Muchos propietarios de vehículos extranjeros regularizados mediante el decreto federal que concluyó el 31 de diciembre de 2025 se enfrentan ahora a una pregunta clave: ¿pueden vender el auto sin hacer el cambio de propietario o basta con una carta responsiva?
La respuesta es sí puede venderse, pero hacerlo sin formalizar la transferencia ante las autoridades puede generar problemas legales tanto para quien vende como para quien compra.
El decreto federal permitió regularizar miles de vehículos conocidos como “autos chocolate”, pero el beneficio fue otorgado de manera individual y no elimina las obligaciones estatales relacionadas con el registro vehicular.
Por ello, las autoridades han insistido en que una venta informal no siempre tiene validez para efectos del Registro Público Vehicular (REPUVE).
Una vez concluido el trámite de regularización, la unidad puede cambiar de dueño.
Sin embargo, la operación debe realizarse conforme a los procedimientos establecidos por las autoridades del estado donde el vehículo se encuentre registrado.
Uno de los errores más frecuentes es entregar el automóvil únicamente con una carta de compra-venta, carta responsiva o un endoso del título.
Estos documentos pueden servir como evidencia de un acuerdo entre particulares, pero no sustituyen el cambio de propietario ante las autoridades fiscales y de movilidad.
De acuerdo con declaraciones del director de Oficinas Fiscales de Tamaulipas, Marcelo Olán Mendoza, si la transferencia no se formaliza conforme a la normatividad, la persona que aparece registrada en el REPUVE seguirá siendo considerada el propietario legal del vehículo.
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La consecuencia más importante de no hacer el cambio de propietario es que el vendedor continúa registrado oficialmente como dueño de la unidad.
Esto significa que, si el automóvil se ve involucrado en un accidente, una infracción o incluso un delito, las autoridades podrían buscar primero a la persona que sigue apareciendo en el registro oficial.
En entidades como Tamaulipas, las Oficinas Fiscales exigen que la transferencia de vehículos regularizados mediante el decreto sea certificada ante notario público para poder registrar al nuevo propietario.
Si ese paso no se realiza, el vendedor no queda legalmente deslindado de futuras responsabilidades.