El Grupo Volkswagen planea hacer desaparecer a la marca Seat en 2029. Consecuentemente, no formaría parte de la estrategia para 2030, al considerar que permitiría reducir la complejidad y la carga de inversión del grupo.
Así se desprende de la documentación preparatoria para la reunión del consejo de supervisión del grupo automotriz prevista para mañana viernes y en la cual se concretará la nueva hoja de ruta de Volkswagen, que recoge la revista económica alemana Wirtschaftswoche.
«Mantener Seat en su forma actual comprometería recursos adicionales, mientras que el desarrollo estratégico debería centrarse en el grupo de marcas Cupra«, destaca la revista germana.
La decisión conllevaría que la fábrica de Seat en Martorell se centre en la producción de los modelos de la marca Cupra, así como otros que se encuentran bajo el paraguas del grupo Volkswagen.
Desde Seat, han reconocido que la industria de la automoción está inmersa en una «profunda transformación» a raíz de su compromiso con la electrificación.»El contexto global ha cambiado significativamente, impactando de manera severa en el sector del automóvil, especialmente en el último año», han lamentado.
El Grupo Volkswagen, por ello, está trabajando en el diseño de un plan de transformación del negocio para reforzar la competitividad, pero también la eficiencia. «El objetivo es que el grupo y sus compañías sean más eficientes y ágiles, así como aprovechar de forma sistemática potenciales sinergias tecnológicas», ha destacado Seat.
Tras recordar que la hoja de ruta se está debatiendo en las diferentes reuniones que está manteniendo el consejo de supervisión del grupo, Seat ha enfatizado que aún no se ha tomado ninguna decisión al respecto.
Cabe recordar que el consejo de administración de Volkswagen está barajando el cese de la producción en cuatro plantas alemanas entre 2031 y 2034, que emplean a unas 40.000 personas. Además, el grupo lleva meses pendiente de concretar un plan de ajuste que se espera que afecte a unas 100.000 personas, cerca del 16% de la plantilla
Seat arrancó su andadura hace 70 años, al abrir las puertas de su fábrica emplazada en la Zona Franca en 1953, donde contaba con una producción diaria de cinco modelos del Seat 1400. Décadas después optó por construir una fábrica más grande y moderna, lo que implicó el trasladó de la producción de Barcelona a Martorell en 1993, con una inversión de más de 1.400 millones de euros.
Actualmente exporta más del 80% de sus vehículos, está presente en más de 70 países y cuenta con una plantilla conformada por más de 14.000 trabajadores. También dispone de tres centros de producción en Barcelona, Martorell y El Prat de Llobregat donde fabrica el Seat Ibiza, el Seat Arona, Seat León, Cupra Formentor, Cupra León, Cupra Raval y el I.D Polo.
Más allá de España, produce el Cupra Born en Alemania, el Cupra Tavascan en China, el Cupra Terramar en Hungría y la familia del Ateca en la República Checa.
La compañía automovilística Seat, que incluye las marcas Seat y Cupra, logró un beneficio operativo de 122 millones de euros en la primera mitad del año, lo que implica un incremento del 222%, cuando obtuvo 38 millones de euros. Entre los motivos que explican el repunte figura la reducción de costes, la exención de los aranceles al Cupra Tavascan y el tirón de la marca Cupra.
Seat y Cupra ingresaron 7.695 millones de euros hasta junio, un 1,3% más que en la primera mitad de 2025. Sin embargo, las marcas Seat y Cupra vendieron de enero a junio de este año unos 299.700 vehículos, un 1% menos. Concretamente, Cupra vendió 170.100 vehículos entre enero y junio, logrando su mejor primer semestre de la historia, mientras que Seat entregó cerca de 130.000 vehículos.
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