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Nevaco Global
24 de agosto de 2026

El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo en dos décadas

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El consumo de carne vacuna continúa perdiendo terreno en la Argentina y alcanzó su nivel más bajo en más de dos décadas.En julio, el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 46,3 kilos por habitante al año, lo que representó una caída del 9,4% respecto del mismo mes de 2025 y significó 4,8 kilos menos por persona.Los datos surgen del último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que mostró además que durante los primeros siete meses de 2026 el abastecimiento destinado al mercado interno se contrajo un 12% interanual.Entre enero y julio, el consumo aparente alcanzó 1.202 millones de toneladas res con hueso, unas 163.400 toneladas menos que durante el mismo período del año pasado.El retroceso se produjo en un escenario marcado principalmente por una menor disponibilidad de hacienda. Durante los primeros siete meses del año, los frigoríficos procesaron 7.09 millones de cabezas, un 9,8% menos que entre enero y julio de 2025.En términos absolutos, la reducción alcanzó los 772.800 animales. Si se toma como referencia el máximo registrado en 2023, la caída de la faena llegó al 17,8%.Solamente durante julio se procesaron 1.095 millones de cabezas, un 12,2% menos que un año atrás y un 2,6% por debajo de junio, una vez corregida la comparación por cantidad de días hábiles.

Un cambio en elciclo ganaderoCiccra atribuyó buena parte de la disminución de la faena al cambio que atraviesa actualmente el ciclo ganadero. Después de varios años caracterizados por la liquidación de vientres, vinculada entre otros factores a las condiciones climáticas adversas, comenzó una etapa de retención de hembras destinada a recomponer el stock bovino.Este proceso reduce en el corto plazo la cantidad de animales disponibles para los frigoríficos, aunque apunta a recuperar la capacidad productiva del rodeo. Una señal de ese cambio fue la participación de las hembras dentro de la faena total, que durante julio descendió al 44,3%, un nivel que la cámara consideró compatible con el sostenimiento del stock ganadero.La menor cantidad de animales procesados también repercutió sobre la producción. Entre enero y julio se obtuvieron 1.689 millones de toneladas res con hueso, un 6,8% menos que durante el mismo período de 2025. Esto representó una reducción de 123.820 toneladas.Sin embargo, la producción disminuyó en menor proporción que la faena debido al incremento del peso promedio de los animales enviados a frigorífico. Durante julio, el peso en gancho alcanzó los 244 kilos y permitió compensar parcialmente la menor cantidad de cabezas procesadas.

Más exportacionesAl mismo tiempo que se redujo la disponibilidad para el mercado doméstico, las exportaciones aumentaron. Durante los primeros siete meses del año, las ventas externas absorbieron 487.200 toneladas res con hueso, un 8,8% más que en igual período de 2025.Uno de los principales factores detrás del crecimiento fue la demanda de Estados Unidos, favorecida por la ampliación del cupo de importación de carne argentina. China, por su parte, continuó siendo el principal destino en volumen.Solamente durante junio se exportaron 54.294 toneladas peso producto, un 10,4% más que en mayo y un 8,1% por encima de junio del año pasado. Los embarques generaron ingresos por 427,8 millones de dólares, un incremento interanual del 40,4%.El precio promedio de exportación alcanzó los USD7.880 por tonelada peso producto. Aunque disminuyó un 5,2% respecto de mayo, se mantuvo un 29,8% por encima del nivel registrado un año antes y completó 19 meses consecutivos de recuperación interanual.De todos modos, la contracción de la oferta doméstica no puede explicarse únicamente por el crecimiento exportador. La caída de la producción tuvo un peso central: la faena acumulada disminuyó casi 10% interanual y la producción de carne retrocedió 6,8%.

Menor oferta y presiónEl informe también señaló que la menor disponibilidad de hacienda repercutió sobre los precios relativos de la carne vacuna y contribuyó a profundizar el retroceso del consumo.Durante julio, el precio promedio del kilo vivo comercializado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas llegó a $3.718,8, con una suba del 6,6% respecto de junio. En comparación con julio de 2025, el incremento alcanzó el 57,1%, aunque el valor todavía se mantuvo por debajo del máximo registrado en febrero.El mercado ganadero atraviesa así una etapa de transición: mientras la retención de vientres y la menor faena restringen la oferta disponible en el corto plazo, el sector exportador mantiene una demanda firme y encuentra mejores precios internacionales.En ese escenario, el mercado interno terminó absorbiendo una menor cantidad de carne. El resultado quedó reflejado en los 46,3 kilos anuales por habitante registrados en julio: 4,8 kilos menos que un año atrás y el nivel de consumo más bajo de las últimas dos décadas.

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