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Nevaco Global
27 de septiembre de 2026

Estonia se convierte en escenario de grandes ejercicios para proteger las redes críticas del Báltico

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La región del Báltico ha intensificado durante 2026 sus ejercicios de preparación frente a amenazas cibernéticas que podrían afectar infraestructuras esenciales como redes eléctricas, sistemas ferroviarios, comunicaciones y otros servicios estratégicos.

Aunque no se trata de un único simulacro con todos los países bálticos bajo un mismo nombre, durante el año se han desarrollado diferentes ejercicios y entrenamientos multinacionales que tienen un objetivo común: comprobar cómo responderían los países y sus aliados ante ataques digitales de gran escala y cómo podrían mantener funcionando sus infraestructuras críticas durante una crisis.

Entre los principales escenarios se encuentran Locked Shields 2026, organizado por el Centro Cooperativo de Excelencia para la Ciberdefensa de la OTAN (CCDCOE) en Tallin, y las actividades de Sword 26 e Immediate Response, que incluyeron entrenamiento específico para proteger redes ferroviarias y eléctricas de Estonia.

A estos ejercicios se sumó en septiembre un ejercicio de mesa de los países nórdicos y bálticos centrado en una hipotética crisis eléctrica regional con una dimensión cibernética.

Uno de los ejercicios más importantes fue Locked Shields 2026, realizado principalmente desde Tallin, Estonia. El ejercicio reunió a más de 4.000 especialistas en ciberdefensa de 41 países, de acuerdo con el CCDCOE de la OTAN.

El escenario planteó un conflicto cibernético de gran escala en el que equipos multinacionales debían ayudar a un país ficticio que estaba sufriendo una ofensiva sostenida contra sus sistemas.

Durante dos días, los participantes tuvieron que defender una infraestructura nacional simulada frente a aproximadamente 8.000 ciberataques en tiempo real. Los objetivos incluían sistemas relacionados con redes eléctricas, infraestructura 5G, satélites y sistemas de gestión militar.

La dimensión del ejercicio es importante porque no se limita a detectar virus o bloquear intrusiones. Los equipos también tienen que tomar decisiones relacionadas con comunicaciones estratégicas, análisis forense digital, legislación internacional y coordinación entre diferentes organismos.

El CCDCOE describe Locked Shields como uno de los ejercicios internacionales de ciberdefensa más grandes y complejos del mundo. La actividad se realiza anualmente desde 2010 y busca entrenar las capacidades técnicas, operativas y estratégicas de los participantes.

Una de las razones por las que estos ejercicios tienen especial importancia en el Báltico es la creciente dependencia de los sistemas digitales para operar infraestructuras esenciales.

Una interrupción informática en una red eléctrica, por ejemplo, podría tener consecuencias que van mucho más allá de los computadores afectados. Una perturbación prolongada podría afectar hospitales, transporte, telecomunicaciones, servicios públicos, empresas y sistemas de emergencia.

El propio Gobierno de Estonia señala que los operadores de infraestructura crítica deben mantener tanto la resiliencia física como la digital, y advierte de la necesidad de prepararse para posibles interrupciones y escenarios de sabotaje.

Esta preocupación tiene además una dimensión regional. En febrero de 2025, Estonia, Letonia y Lituania desconectaron sus redes eléctricas del sistema que anteriormente las vinculaba con Rusia y Bielorrusia y completaron su sincronización con la red eléctrica continental europea. El cambio aumentó la importancia estratégica de proteger digitalmente los sistemas energéticos de la región.

Otro de los ejercicios realizados en 2026 tuvo lugar en Tallin como parte de Sword 26.

Entre el 17 y el 21 de mayo, especialistas estadounidenses y miembros de las Fuerzas de Defensa de Estonia trabajaron en Cyber Range 14, un entorno diseñado para reproducir redes de infraestructura crítica.

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