Nairobi, Kenya. La política de Kenya contra la contaminación por plásticos ha entrado en una nueva etapa. Después de convertirse en uno de los países que adoptaron medidas más estrictas contra las bolsas plásticas de un solo uso, el Gobierno keniano reforzó el marco regulatorio para controlar también los materiales plásticos utilizados en el empaquetado de productos que llegan al país desde el extranjero.
La medida no consiste simplemente en una nueva prohibición general de todos los empaques plásticos. El cambio más importante es que las regulaciones de 2024 incorporan expresamente los materiales de empaque plástico presentes en productos importados dentro del ámbito de aplicación de la normativa. Además, su fabricación, importación, uso, posesión o comercialización requiere autorización de la Autoridad Nacional de Gestión Ambiental de Kenya (NEMA), salvo los casos que puedan acogerse a las autorizaciones y excepciones previstas en la regulación.
El objetivo es cerrar parte de los vacíos que podían existir entre la prohibición de las bolsas plásticas de uso comercial y doméstico, vigente desde 2017, y el creciente uso de películas, bolsas y otros materiales plásticos empleados directamente para presentar, proteger y transportar mercancías.
La decisión debe entenderse dentro de una política ambiental que Kenya viene desarrollando desde hace casi una década.
El 28 de agosto de 2017 entró en vigor una de las prohibiciones de bolsas plásticas más estrictas del mundo. La medida prohibió el uso, fabricación e importación de bolsas plásticas destinadas al empaquetado comercial y doméstico. La normativa contemplaba principalmente las llamadas carrier bags, es decir, bolsas con asas, y las flat bags, bolsas planas con o sin fuelles.
Aquella decisión cambió de manera importante la experiencia cotidiana de consumidores y comerciantes. Los supermercados y establecimientos comerciales tuvieron que recurrir a alternativas reutilizables o fabricadas con otros materiales.
El plástico continuó utilizándose en numerosas formas de empaquetado y envoltura. Por eso, las nuevas regulaciones buscan establecer un sistema más amplio para controlar los materiales de empaque plástico a lo largo de su ciclo de vida, desde su producción e importación hasta su utilización, recuperación y reciclaje. NEMA explica que las nuevas normas pretenden promover materiales ambientalmente sostenibles y fortalecer el reciclaje.
El punto central está en las Environmental Management and Co-ordination (Management and Control of Plastic Packaging Materials) Regulations, 2024, establecidas mediante el Legal Notice 181 de 2024.
Las normas comenzaron a aplicarse el 4 de noviembre de 2024 y fueron publicadas posteriormente en la Kenya Gazette. Su ámbito de aplicación incluye expresamente los materiales de empaque plástico presentes en productos importados.
La normativa define como materiales de empaque plástico, entre otros, las bolsas planas y las películas plásticas flexibles de hasta 250 micras. Esto significa que el concepto regulado es considerablemente más amplio que la tradicional bolsa que un consumidor recibe en una tienda.
Por ello, productos que llegan al mercado keniano utilizando películas, bolsas u otros materiales plásticos para su presentación o protección pueden quedar sujetos a las nuevas obligaciones, dependiendo de las características del empaque y de la autorización correspondiente.
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva regulación es que ya no se limita al plástico producido o utilizado dentro de Kenya.
El artículo 4 establece que las normas se aplican tanto a las bolsas y materiales plásticos como a los materiales de empaque plástico presentes en productos importados. NEMA también confirmó este alcance en un aviso dirigido específicamente a fabricantes, exportadores, importadores y usuarios de estos materiales.
Esto tiene consecuencias para las empresas extranjeras que venden productos en Kenya.
Una compañía que fabrique alimentos, productos de consumo u otras mercancías fuera del país y los introduzca al mercado keniano deberá prestar atención no solamente al contenido del producto, sino también al material utilizado para empaquetarlo.