El nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez dispara las exportaciones a España tras la captura de Nicolás Maduro. En 2026 se sitúa como octava fuente de crudo, por encima de Arabia Saudí.
Los flujos de petróleo desde Venezuela a España se han disparado desde cero hasta niveles no vistos en dos décadas, desde que el rey emérito Juan Carlos I le espetó el ya famoso "¡¿pero por qué no te callas?!" a Hugo Chávez o, sobre todo, desde los acuerdos millonarios de Defensa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y José Bono con el régimen chavista entre 2005 y 2008.
En un escenario de precios elevados del crudo y los carburantes, como entonces, el 'oro negro' venezolano vuelve a fluir a un ritmo creciente, según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores).
Venezuela ha recuperado en 2026 un lugar destacado entre los proveedores de petróleo de España. Las importaciones alcanzaron los 2,32 millones de toneladas entre enero y agosto, una cifra que no se registraba en ese periodo desde 2006.
El país sudamericano se ha situado como octava fuente de crudo para España, por delante de Arabia Saudí, en un giro significativo respecto a los últimos ejercicios, cuando los suministros venezolanos habían caído hasta desaparecer. La guerra en el Golfo Pérsico y los problemas sauditas para mantener la producción activa y la exportación desde el Mar Rojo han provocado una merma notable.
El cambio coincide con la nueva etapa política abierta en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de EEUU el pasado 3 de enero para ser juzgado en ese país. La vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió entonces la presidencia encargada y ha iniciado una nueva relación con Washington, con el petróleo como principal moneda de cambio.
La transformación del escenario político y energético venezolano está teniendo un reflejo directo en los flujos comerciales hacia Europa y, en particular, hacia España. De hecho, la española Repsol es una de las pocas empresas extranjeras que han mantenido su actividad en el sector de los hidrocarburos venezolanos.
El ritmo de llegada de crudo se ha acelerado a lo largo del año. En agosto, las importaciones españolas de petróleo venezolano alcanzaron las 641.000 toneladas, frente a los registros inexistentes o testimoniales de años anteriores, según las cifras de Cores. El acumulado de los ocho primeros meses asciende a 2,32 millones de toneladas, cerca de los 2,39 millones contabilizados en el mismo periodo del año 2006, con Zapatero al frente del Gobierno y Miguel Ángel Moratinos como titular de Exteriores.
La comparativa sitúa el actual repunte del bombeo petrolero en niveles de hace veinte años, cuando Venezuela todavía era un proveedor relevante para las refinerías españolas, preparadas para procesar el crudo pesado caraqueño.
Aquel 2006 fue también un año clave en las relaciones entre Madrid y Caracas. Zapatero había cerrado con Hugo Chávez uno de los mayores contratos de exportación de material militar de la industria española.
A su vez, el Ejecutivo socialista firmaría entre 2007 y 2008 uno de los contratos petroleros más importantes de su historia al comprometerse a comprar crudo venezolano a 100 dólares.
En cuanto a la venta militar, que enfrentó a España con EEUU entonces, el Gobierno español vendió casi una decena de patrulleras y doce aviones de transporte y vigilancia por cerca de 1.700 millones de euros. La venta provocó fricciones con EEUU, que se oponía por la presencia en esas armas de tecnología estadounidense.
Bono, entonces ministro de Defensa, defendió el acuerdo como una operación industrial y comercial de gran importancia para España. La construcción de los buques correspondió a Navantia, mientras que EADS-CASA (que forma parte hoy participó en el suministro de los aviones. Los trabajos comenzaron en 2006 y las entregas se prolongaron durante años.
Casi dos décadas después, el petróleo vuelve a situar a Venezuela entre los principales suministradores de España. La diferencia es que el actual flujo se produce tras un cambio de poder en Caracas y en un contexto de reordenación del negocio energético venezolano bajo la tutela de EEUU.
Periodista especializado en información económica, mercados y tecnología. Escribe en BUSINESS INSIDER ESPAÑA desde 2025.