Volver a la edición
Nevaco Global
4 de agosto de 2026

EEUU sale al rescate del yen japonés, pero sus motivos "distan mucho de ser desinteresados"

Cargando análisis estratégico...

Washington y Tokio llevaron a cabo la primera intervención conjunta desde 2011

"Su yen se está debilitando y necesitaban un poco de ayuda. Y siempre estamos ahí para Japón". Así se expresó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al ser preguntado por la primera intervención coordinada entre ambos países desde 2011 –justo después del terremoto que devastó Japón– entre Washington y Tokio para estabilizar la divisa nipona, que el pasado jueves llegó a rozar los 164 yenes por dólar, su nivel más bajo desde 1990.

El mandatario norteamericano definió esta maniobra como "buena para la economía mundial", al tiempo que desde el país del Sol Naciente aseguraban que no tendrán reparos en "llevar a cabo una mayor intervención conjunta" si fuese necesario. Sin embargo, como decía cierto expresidente español, una cosa es ser solidario y otra cosa es serlo a cambio de nada, y Trump es de esta opinión.

Así lo creen los analistas de AJ Bell, quienes creen que los motivos de Washington "distan mucho de ser puramente desinteresados" y todo tiene que ver con uno de los grandes talones de Aquiles de la primera economía del mundo: su gigantesca deuda. Y es que, si Japón decidiera intervenir unilateralmente en los mercados de divisas, una forma de hacerlo sería vender parte de sus enormes reservas de bonos del Tesoro estadounidense.

1,1 billones de dólares. Esa es la cantidad de deuda soberana estadounidense que Tokio tiene en su haber, lo que lo convierte, con diferencia, en el mayor tenedor extranjero individual. Por lo tanto, es fácil ver cómo una venta masiva elevaría la rentabilidad de esos bonos y aumentaría la presión sobre unas finanzas públicas estadounidenses "cada vez más frágiles", con una deuda soberana que se aproxima a los 40 billones de dólares y una factura anual por intereses que ya absorbe una quinta parte de la recaudación fiscal del país norteamericano.

"Los llamados 'vigilantes del mercado de bonos' muestran una creciente inquietud en Estados Unidos. La rentabilidad de los bonos del Tesoro a treinta años se encuentra en su nivel más alto desde 2007, mientras que la de los bonos a diez años vuelve a acercarse al 5,00%, un umbral que también se superó por última vez en 2007", reflexiona Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell.

Para este experto "cualquier desaceleración económica o corrección bursátil" en Estados Unidos reduciría la recaudación tributaria y elevaría el gasto en prestaciones sociales, mientras que unas rentabilidades más altas de los bonos "consumirían aún más recursos públicos en un momento en que la guerra en Oriente Medio vuelve a impulsar el gasto en defensa".

Para minimizar ese riesgo, Japón ha dejado entrever que utilizará la nueva facilidad FIMA Repo de la Reserva Federal (Fed). Este mecanismo permite obtener financiación en dólares utilizando como garantía bonos del Tesoro estadounidense, evitando así tener que venderlos directamente para intervenir en el mercado de divisas.

Para Louise Loo, economista jefe para Asia de Oxford Economics, esto es una "pista de que querían evitar, en la medida de lo posible, ventas forzadas". En la misma línea, el estratega de State Street Masahiko Loo considera que el anuncio sobre el uso del FIMA Repo "puede ser incluso más importante que la propia intervención", ya que envía al mercado el mensaje de que Japón dispone de liquidez en dólares sin tener que desprenderse de sus bonos del Tesoro.

Sin embargo, Mould cree que no está claro que estas medidas basten para tranquilizar a los mercados de divisas, ya que, en su opinión, algunos recordarán cómo el repunte repentino del yen en agosto de 2024 desencadenó fuertes turbulencias en las bolsas mundiales.

Y es que el yen no es una divisa cualquiera para los mercados. Durante años ha sido una de las principales monedas de financiación del llamado 'carry trade': los inversores se endeudaban en yenes a bajo coste para invertir en activos de mayor riesgo. Sin embargo, la inesperada apreciación del yen en el verano de 2024 obligó a cerrar enormes posiciones cortas sobre la divisa, impulsó aún más su cotización y forzó nuevas liquidaciones por parte de quienes apostaban contra ella. Estos inversores tuvieron que vender otras posiciones largas —como acciones de mercados internacionales— que habían financiado mediante préstamos baratos en yenes.

En esta última ocasión, la divisa nipona se vio afectada por el anuncio de la primera ministra Takaichi de reducir durante dos años el impuesto sobre el consumo aplicado a los alimentos, a partir del 1 de abril de 2027, y por el temor a que esta medida ejerza aún más presión sobre unas finanzas públicas ya muy tensionadas, en un país cuya deuda pública equivale aproximadamente al 250% del PIB.

"Una de las preocupaciones es que el Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés) tenga que volver a aplicar un programa de expansión cuantitativa (Quantitative Easing) y reanudar la compra masiva de bonos del Estado japonés para contener el aumento de los costes de financiación del Gobierno, que siguen creciendo de forma constante debido al elevado volumen de emisiones y a la persistente preocupación por la inflación", explica Mould.

Cabe señalar que la rentabilidad de los bonos japoneses a diez años se encuentra en su nivel más alto desde 1996, mientras que la de los bonos a treinta años —con un historial de negociación más corto— ha alcanzado un máximo histórico. "Ambas tendencias agravan aún más la fragilidad de las finanzas públicas japonesas", añade este experto.

Sin embargo, para el estratega de AJ Bell el gran problema está en el lado del Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés). Si bien el organismo ha elevado los tipos de interés cinco veces en los dos últimos años, el tipo oficial se sitúa aún en el 1%, un nivel que sigue siendo inferior a la inflación y muy alejado de los tipos vigentes en Estados Unidos. Muchas son las críticas que han recibido el gobernador Kazuo Ueda y sus compañeros del BOJ por su "excesiva cautela", pero Mould opina que el banco central se encuentra atrapado entre la espada y la pared.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Brasil: ¿Trump detrás de los ataques de Milei a Lula?
sitiosargentina

Brasil: ¿Trump detrás de los ataques de Milei a Lula?

La Tensión Diplomática en Brasil: Los Retos de Lula y la Amenaza de la Interferencia Extranjera La reciente escalada de enfrentamientos verbales entre Javier Milei y Lula da Silva evidencia una creciente tensión política en Brasil, marcada por una compleja trama de presiones externas en la campaña electoral. El clima en el Palacio de Planalto [...]

4 ago 2026
¿Han caído demasiado los precios del petróleo tras Teherán desmentir la narrativa de paz de Trump?
invezz

¿Han caído demasiado los precios del petróleo tras Teherán desmentir la narrativa de paz de Trump?

Los precios del petróleo subieron ligeramente el martes mientras los operadores se preguntaban si la caída del lunes ya había descontado un avance diplomático que podría no existir. El Brent subió 1.3% hasta $84.89 por barril, mientras que West Texas Intermediate ganó 1% hasta $81.11, recuperando parte de la caída de la sesión anterior. El crudo se desplomó después de que el presidente estadounidense Donald Trump pospusiera ataques contra Irán y dijera que las negociaciones estaban en marcha. Teherán desmintió esa versión, afirmando que no estaba negociando con Washington y que no se habían programado reuniones. Otra embarcación fue alcanzada cerca del estrecho de Ormuz, lo que añadió dudas sobre que los riesgos de suministro estuvieran desapareciendo. El petróleo podría...

4 ago 2026