La fuerte apreciación del shekel frente al dólar, considerada por muchos analistas como una señal de confianza en la economía israelí, comenzó a generar preocupación entre los principales sectores exportadores del país. Fabricantes, empresas tecnológicas y representantes de la industria advirtieron que el fortalecimiento de la moneda está erosionando la rentabilidad de las exportaciones y podría derivar en despidos, menor inversión y una pérdida de competitividad internacional.
Según un análisis de la Asociación de Fabricantes de Israel (MAI), basado en datos de la Oficina Central de Estadísticas, los ingresos por exportaciones medidos en moneda local se redujeron drásticamente durante los primeros cuatro meses del año, pese al crecimiento registrado en dólares.
Entre enero y abril de 2026, las exportaciones israelíes aumentaron un 5% en términos nominales, pasando de 17.500 millones a 18.300 millones de dólares respecto del mismo período del año anterior.
Sin embargo, la apreciación del shekel, que avanzó alrededor de un 12% frente al dólar en lo que va del año, alteró significativamente el panorama cuando los ingresos fueron convertidos a moneda local.
Mientras que en el primer cuatrimestre de 2025 las exportaciones representaban 63.400 millones de shekels, este año la cifra cayó a 56.700 millones, una reducción cercana al 11%. En términos absolutos, la industria perdió más de 6.500 millones de shekels en ingresos, equivalentes a unos 2.250 millones de dólares.
El impacto alcanza a prácticamente todos los sectores exportadores de la economía israelí. Las empresas tecnológicas, responsables de aproximadamente el 42% de las exportaciones nacionales, registraron un aumento del 4,6% en ventas medidas en dólares.
No obstante, al convertir esos ingresos a shekels, el resultado fue una caída cercana al 11%, lo que representa pérdidas estimadas en unos 3.000 millones de shekels.
La situación también golpeó a la industria manufacturera tradicional. En este segmento, las exportaciones disminuyeron un 4,3% en dólares y un 18,3% en moneda local, generando pérdidas cercanas a los 900 millones de shekels.
Las empresas exportadoras reciben gran parte de sus ingresos en dólares, pero afrontan sus principales gastos —salarios, impuestos, alquileres y costos operativos— en shekels. Cuanto más fuerte se vuelve la moneda israelí, menor es el valor real de los ingresos obtenidos en el extranjero.
Representantes del sector industrial alertaron que esta situación está obligando a numerosas compañías a reevaluar inversiones, reducir costos y analizar la posibilidad de trasladar operaciones a países con estructuras más competitivas.
El presidente de la Asociación de Fabricantes de Israel, Avraham Novogrocki, pidió la intervención directa del gobierno para evitar que la situación continúe deteriorándose.
“Una fábrica que cierra sus puertas no volverá a abrir en Israel”, afirmó el dirigente empresarial. Según su evaluación, si la tendencia actual continúa podrían producirse despidos masivos, fuga de talento y una desaceleración significativa del crecimiento económico.
La preocupación empresarial llevó al ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, a ordenar la creación de un grupo de trabajo especial destinado a analizar mecanismos de asistencia para el sector tecnológico y otras industrias afectadas por la apreciación del shekel.
La medida llega después de que importantes compañías israelíes como Wix, Rapyd y Amdocs anunciaran recientemente recortes de personal, señalando entre los factores el aumento de los costos laborales derivados del fortalecimiento de la moneda local.
Según Reuters, la fortaleza del shekel responde a una combinación de factores que incluyen el ingreso de capitales extranjeros, el optimismo de los mercados respecto de la situación geopolítica regional y el debilitamiento global del dólar. La agencia también destacó que la moneda israelí alcanzó algunos de sus niveles más altos en décadas frente a la divisa estadounidense, un fenómeno poco habitual en un contexto marcado por conflictos regionales y tensiones de seguridad.