Volver a la edición
Nevaco Global
10 de agosto de 2026

China avanza en América Latina por los espacios que Washington dejó abiertos

Cargando análisis estratégico...

China en América Latina ya no es solamente una cuestión de comercio. Beijing ha ido construyendo una presencia que abarca puertos, infraestructura, energía, minería, telecomunicaciones y financiamiento, aprovechando necesidades de inversión que durante años Estados Unidos no atendió con la misma intensidad. El resultado es una competencia estratégica que se desarrolla cada vez más cerca del territorio estadounidense.

La expansión china tampoco significa que Washington haya perdido el continente. Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de América Latina y el Caribe en conjunto, en buena medida por su estrecha relación con México y América Central. Sin embargo, durante el primer trimestre de 2026 las exportaciones regionales hacia China aumentaron un 25% interanual, mientras que las importaciones provenientes del gigante asiático crecieron un 29%, según datos citados por Reuters a partir del Banco Interamericano de Desarrollo.

La diferencia fundamental está en la estrategia. Beijing no necesita reemplazar inmediatamente a Estados Unidos. Le basta con ocupar espacios concretos donde puede ofrecer inversiones, créditos, infraestructura o acceso a su gigantesco mercado.

Uno de los ejemplos más visibles de China en América Latina es el puerto de Chancay, en Perú. La terminal de aguas profundas, controlada mayoritariamente por la empresa estatal china COSCO Shipping, se convirtió en una pieza central de la nueva conexión marítima directa entre Sudamérica y Asia.

El proyecto ha provocado preocupación en Washington. La administración estadounidense llegó a advertir públicamente sobre los riesgos que, a su juicio, pueden surgir cuando empresas chinas obtienen una posición dominante sobre infraestructura estratégica. Beijing y las autoridades peruanas rechazan ese argumento y sostienen que Chancay constituye fundamentalmente un proyecto comercial destinado a mejorar la competitividad del país.

El debate no se limita a Perú. Un análisis del Center for Strategic and International Studies identificó decenas de proyectos portuarios vinculados con empresas chinas en América Latina y el Caribe y señaló que ese tipo de infraestructura puede proporcionar beneficios comerciales pero, al mismo tiempo, generar dependencia económica y posibles vulnerabilidades estratégicas.

Enlace externo:https://features.csis.org/no-safe-harbor-china-ports/

Panamá ofrece el ejemplo contrario: hasta dónde puede llegar Washington cuando considera amenazados sus intereses estratégicos. La Corte Suprema panameña anuló en 2026 la concesión que permitía a una empresa de Hong Kong operar los puertos de Balboa y Cristóbal, situados en los dos extremos del Canal de Panamá. La decisión se produjo después de meses de fuertes presiones estadounidenses sobre la presencia china alrededor de una de las rutas comerciales más importantes del planeta.

Pero las puertas de entrada de Beijing no son solamente marítimas.

Litio, cobre y otros minerales críticos necesarios para baterías, vehículos eléctricos, sistemas energéticos y productos tecnológicos han convertido a varios países latinoamericanos en objetivos prioritarios de las grandes potencias. Estados Unidos reaccionó reforzando durante 2026 acuerdos relacionados con minerales críticos con Argentina, Ecuador, México, Paraguay y Perú.

También existe una competencia creciente por las telecomunicaciones.

Argentina se convirtió recientemente en escenario de una nueva controversia después de que China acusara a Washington de intentar impedir vínculos de entidades argentinas con Huawei. El episodio muestra hasta qué punto la rivalidad sino-estadounidense ha trascendido los tradicionales sectores de materias primas e infraestructura para introducirse en las redes digitales y tecnológicas de América Latina.

Durante décadas, Estados Unidos consideró al hemisferio occidental como su área natural de influencia. Pero mientras Washington concentraba enormes recursos diplomáticos, militares y financieros en Medio Oriente, Europa y Asia, China desarrollaba en América Latina una política menos espectacular y mucho más constante.

Créditos, ferrocarriles, centrales eléctricas, carreteras, represas, redes de telecomunicaciones y puertos fueron creando una relación que trasciende las afinidades ideológicas.

Esa característica explica por qué China en América Latina puede avanzar tanto con gobiernos de izquierda como con administraciones conservadoras. Los intereses económicos frecuentemente sobreviven a los cambios políticos.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte