Volver a la edición
Nevaco Global
2 de noviembre de 2026

Bukele también le declara la guerra a las pandillas en Haití

Cargando análisis estratégico...

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que acabó con las pandillas en su país, después de años de violencia convirtiéndose en una referencia en la lucha contra estos grupos en toda la región, ha enviado esta semana tropas a Haití para rescatar a ... cuatro militares de sus fuerzas armadas que desaparecieron en la isla caribeña. Se trata de un contingente de 2.000 soldados. Los elementos desaparecidos habrían sido emboscados por las pandillas que controlan parte del país más pobre del hemisferio.

El pasado18 de octubre un vehículo blindado en el que se trasladaban cuatro soldados salvadoreños fue atacado con explosivos e incendiado en el barrio Santo de Croix-des-Bouquets, al norte de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Aunque las Fuerzas Armadas salvadoreñas informaron que los efectivos lograron salir del vehículo en llamas, desde ese momento se desconoce su paradero y su estado de salud.

El norte de Puerto Príncipe es una de las zonas más peligrosas de Haití. Las pandillas controlan la vida cotidiana y la policía local solo puede ingresar en contadas ocasiones y en vehículos blindados.

Muere, a los 92 años, Cuauhtémoc Cárdenas, figura capital de la transición democrática de México

El epicentro de la violencia es el barrio de Cite Soleil, población iniciada en los años 60 y que se pobló a partir de la migración interna consecuencia de la pobreza rural y de la devastación del terremoto del 2010. Es también el corazón de la religión vudú que se hace notar en los múltiples panteones en honor a una familia de espíritus que veneran la muerte.

El diario 'The New York Times' reportó el hallazgo de restos calcinados en las afueras de la capital haitiana que presuntamente podrían corresponder a los soldados, citando fuentes como el grupo de seguridad privada Hero Client Rescue. Sin embargo, Bukele ha rechazado que los restos sean de soldados salvadoreños.

Los militares centroamericanos desaparecidos forman parte de un contingente organizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que fue desplegado en Haití para garantizar el orden público de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Las estadísticas son devastadoras: producto de la guerra entre pandillas, y del ensañamiento con la población, según la ONU, en lo que va de 2026, la violencia criminal se ha cobrado la vida de más de 5.700 personas. Un desglose trimestral previo reflejó más de 1.600 asesinatos solo entre enero y marzo.

Producto de la guerra entre pandillas y del ensañamiento con la población, en lo que va de 2026 la violencia criminal se ha cobrado la vida de más de 5.700 personas, según la ONU

Inicialmente, la población haitiana iba a acudir a las urnas a mediados de año, luego la fecha se trasladó a diciembre y ahora todo indica que la votación será en julio del próximo año. El aplazamiento es consecuencia directa de la espiral de violencia.

De momento, los principales candidatos a la presidencia son el excanciller Claude Joseph, el expresidente interino Jocelerme Privert y, acaso la figura más popular en el electorado, el expresidente Michelle Martelly, quien está acusado de supuesta colusión con el narcotráfico y está sancionado por la Unión Europa y por Estados Unidos.

La incursión militar salvadoreña agrega dudas al proceso electoral. Desde el inicio de la operación, Bukele, quien todavía no confirma si asistirá a la Cumbre Iberoamericana de Madrid la semana que viene, ha tenido que explicar que no se trata de una invasión.

«Casi hemos terminado de desplegar a nuestros soldados y equipos en suelo haitiano. Esta no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión del país de Haití. No somos una gran potencia. No tenemos interés en dominar al pueblo haitiano, ni en apropiarnos de la riqueza de Haití», escribió Bukele en sus redes sociales.

Pèp ayisyen,  Nou prèske fin deplwaye sòlda nou yo ak ekipman nou yo sou tè Ayiti. Sa a se pa yon operasyon kont pèp ayisyen an, ni yon envazyon peyi Ayiti. Nou pa yon gwo pisans. Nou pa gen okenn enterè ni pou nou vin domine pèp ayisyen an, ni pou nou mete men sou richès Ayiti.  Nou se yon peyi modès k ap devlope. Sèl sa nou vle, se pou kat teknisyen avyasyon nou yo tounen lakay yo. Epi n ap bay gang yo yon leson, gang sa yo k ap fè pèp ayisyen an soufri, ki touye moun pèp la renmen yo, k ap anpeche l viv yon lavi nòmal, lib, san laperèz.  Se prèske nou menm sèl k ap peye pou operasyon sa a. Menmsi nou resevwa yon ti èd lojistik nan men kèk lòt peyi, se ak pwòp ti kès nou n ap kouvri 90% nan depans yo.  Sa koute nou chè, men nou te aprann nan pwòp soufrans nou: jistis ak lapè pa gen pri. Nou te pase nan menm soufrans Ayiti ap travèse jodi a. Nou te viv yon beny san ki te pi terib toujou pase sa pèp ayisyen an ap sibi kounye a. Nou konnen sa sa vle di: viv nan laperèz, pa fè politisyen konfyans, pa kwè okenn moun ki pwomèt l ap ede w. Paske pèsonn pa t vin ede nou, e moun ki te vini yo pa t gen bon entansyon nan kè yo.  Men nou te rive chape anba sa. Apre 200 lane soufrans, finalman n ap viv nan lapè, e jodi a nou se peyi ki gen plis sekirite sou kontinan an.  Nou pa vin ann Ayiti pou nou touche lajan, paske pèsonn pa peye nou pou sa. Nou vin ann Ayiti pou nou goumen kont mechan yo.  Men sa m ap mande nou: fè nou konfyans, lapriyè sèl vrè Bondye a, epi mande L pou L geri Ayiti.  “Lè sa a si pèp ki pote non m lan lapriyè nan pye m, si yo soumèt devan mwen, si yo pran chache m ankò, si yo vire do bay vye peche yo t'ap fè yo, m'ap tande yo nan syèl kote m ye a, m'ap padonnen peche yo, m'ap fè peyi a kanpe ankò.”  2 Kwonik 7:14  Ede nou ede Ayiti.  Epi lè misyon nou an fini, n ap tounen lakay nou. Petèt jenerasyon Ayisyen k ap vini yo ap sonje nou kòm zanmi ki te vin ede yon lè.

El presidente aseguró que El Salvador está asumiendo mayoritariamente el costo del despliegue, aunque cuente con ayuda logística de otras naciones. «Es con nuestros propios y modestos fondos que estamos cubriendo el 90% de los gastos», subrayó.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Mercado de divisas: Entre bajar el riesgo país y aumentar la inflación
laprensa_hn

Mercado de divisas: Entre bajar el riesgo país y aumentar la inflación

San Pedro Sula, Honduras. El reciente anuncio del Banco Central de Honduras (BCH) sobre el regreso al sistema del mercado interbancario de divisas (MID) genera expectativas, pero también preocupaciones por sus posibles efectos sobre la inflación. Los analistas coinciden en que el éxito o el fracaso de la medida dependerá de cómo se implemente, así como de las acciones que adopten las autoridades reguladoras para evitar movimientos especulativos o el acaparamiento de divisas. En una economía tan dependiente de las importaciones como la hondureña, las fluctuaciones del tipo de cambio inciden directamente en un indicador tan importante como la inflación; es decir, en lo que pagan los consumidores cada vez que compran un producto o servicio. La medida fue dada a conocer el pasado 19 de octubre, mediante un anuncio de Roberto Lagos, presidente del BCH. Lagos adelantó que la implementación sería gradual y comenzaría hacia el final del último trimestre de este año. Además, calificó el anuncio como el «más significativo» que el ente regulador envía al mercado. El funcionario fundamentó la decisión en la necesidad de alinear los mecanismos financieros del país con los estándares internacionales. Señaló que contar con un mercado interbancario de divisas sólido es un elemento clave para mejorar la percepción internacional de la economía hondureña y reducir el riesgo país. "Todos los países serios tienen mercado interbancario de divisas. Todos los países serios que logran tener riesgo país más bajo es porque logran tener un mercado interbancario de divisas", argumentó. El sistema MID ya había estado en funcionamiento, hasta que fue sustituido por el sistema de subastas en abril de 2023. Un informe del BCH, que contabiliza las fluctuaciones del dólar en el mercado hondureño durante los cuatro años anteriores a su sustitución por el sistema de subastas, entre 2019 y abril de 2023, indica que el tipo de cambio promedio pasó de 24.33 lempiras por dólar a 24.57 lempiras. Esa diferencia representa una variación de 0.96% desde el inicio hasta el final del período analizado, con una variación anualizada de 0.22% y una volatilidad de 1.54%. Al aplicar el mismo análisis a las fluctuaciones de la divisa estadounidense desde mediados de abril de 2023 hasta el 27 de octubre del presente año, período en el que el sistema de subastas ha sido el principal mecanismo de distribución, el informe correspondiente del BCH muestra una variación de 9.47%, una variación anualizada de 2.59% y una volatilidad de aproximadamente 0.79%. Durante ese período, el precio promedio del dólar pasó de 24.57 a 26.89 lempiras. Al incluir la tasa de intermediación financiera que aplica el sistema bancario, el precio de venta de la divisa ya supera actualmente los 27 lempiras por dólar. Hay que aclarar que las cifras aquí presentadas comparan períodos de diferente duración: aproximadamente cuatro años y medio en el caso del MID y unos tres años en el sistema de subastas. También debe considerarse que los últimos años de funcionamiento del MID coincidieron con la pandemia de covid-19, que tuvo un enorme efecto en la reducción de la actividad económica y, por tanto, en la demanda de divisas. Esta comparación ilustra el desempeño de un sistema con respecto al otro, pero no pretende sugerir que uno sea mejor que el otro, ya que cada uno presenta sus propias ventaja e inconvenientes. El regreso del MID también plantea la necesidad de vigilar determinados movimientos financieros que puedan incidir en el comportamiento de indicadores clave, como la inflación. Otro indicador importante son las reservas internacionales, que, de acuerdo con la economista Liliana Castillo, rondan los 11,500 millones de dólares (unos 310,800 millones de lempiras). Esta cantidad es suficiente para cubrir alrededor de 6.8 meses de importaciones, lo que brinda un margen para iniciar con el esquema del MID. Sin embargo, Castillo contrasta esta situación con la que se observa al analizar la balanza comercial, tradicionalmente deficitaria. Según la economista, Honduras proyecta adquirir unos 18,000 millones de dólares en bienes en el exterior, mientras que las exportaciones alcanzan apenas unos 8,000 millones. “Nosotros le vendemos al exterior solo $8,000 millones así en cifras gruesas. O sea, que tenemos un déficit en la balanza comercial de $10,000 millones. O sea, ¿de dónde se pagan? Se pagan con lo que entra de remesas", explica la economista. Las proyecciones para este año apuntan a que las remesas representarán ingresos por unos 13,000 millones de dólares. Esta entrada de divisas, sumada al endeudamiento externo, contribuye a financiar el déficit comercial. El MID parte de la premisa de que habrá una mayor disponibilidad de dólares en el mercado, lo que facilitaría el acceso a quienes necesitan adquirirlos. Sin embargo, también implica el riesgo de una mayor presión cambiaria y de profundizar la depreciación del lempira. En opinión de Castillo, la mejor manera de revertir una posible depreciación progresiva del lempira frente al dólar es impulsar la producción nacional y diversificar la oferta exportable. “Aquí la única manera de que el lempira no se deprecie con relación al dólar en el futuro es que las exportaciones se empiecen a dinamizar más, que las diversifiquen, que busquen otros destinos”, recomienda. La analista observa que, en los últimos tiempos, el país ha reducido su producción de productos básicos como granos, frutas, verduras y carne. Esto obliga a adquirirlos en el exterior e incrementa la demanda de divisas para comprar bienes que podrían producirse localmente. “Compramos frutas, verduras, compramos granos básicos, traemos carne del exterior. Eso hay que cambiar también esas partes, volver a producir en el país", insiste. Uno de los riesgos advertidos por los analistas es que el regreso al MID, al poner más divisas a disposición del mercado financiero, propicie movimientos especulativos y prácticas de acaparamiento. También existe la preocupación de que los bancos más grandes y con mayor capacidad financiera concentren una mayor cuota de divisas que sus competidores más pequeños, lo que podría generar una presión adicional sobre el lempira. "Los que van a manejar eso son los bancos más grandes que son los que están en esa compra y venta de divisas. Los bancos pequeños se ven perjudicados porque ellos no tienen mayor acceso a eso y luego también ellos primero priorizan atender a sus grupos relacionados", advierte la economista Castillo. De ahí la importancia de que la medida se implemente gradualmente, como indicó el presidente del BCH al anunciarla. Castillo refiere que, la última vez que se aplicó el MID, la liberación gradual de divisas al mercado se hizo en incrementos de 10%, hasta llegar al 70%. Sin embargo, incluso con ese mecanismo, se generaron quejas constantes por lo inequitativo de la distribución. Para evitar esta situación, las autoridades del BCH tendrían que implementar mecanismos que prevengan el acaparamiento de divisas con fines especulativos. Por su parte, María Lidia Solano, directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (Ahiba), defendió, en declaraciones a HRN, que la banca privada no actúa de forma arbitraria, sino que opera bajo las normativas del BCH. “Es que el Banco Central pone las reglas y dentro de las reglas el banco las tiene que cumplir y si no las cumple el Banco Central también tiene su manera de hacer los llamados de atención”, argumentó. La ejecutiva explicó que, dentro de la discrecionalidad en la asignación de divisas, los banqueros evalúan la protección de la rentabilidad del negocio bancario al decidir cómo distribuirlas. “Cuando hay una libertad, quiere decir que yo voy a decidir, digamos, si es cliente A o cliente B al que se le va a asignar esa divisa, pero eso de decidir si es cliente A o B, usualmente el banquero lo que hace es proteger la rentabilidad del negocio”, indicó Solano. Como ya se ha señalado, una de las metas del retorno al MID es dinamizar el mercado de divisas y facilitar su disponibilidad para quienes las demandan. Entre ellos se encuentra el sector de los combustibles, esencial para la actividad económica y con una alta influencia en el nivel general de inflación. Al respecto, Sarahí Silva, directora de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos de Petróleo (Ahdippe), indicó que el regreso al MID no determinará de forma directa ni automática los precios de los combustibles. “El precio final de los combustibles depende de varios factores, no únicamente del tipo de cambio", precisó. Para Silva, la principal preocupación del sector gasolinero es garantizar el acceso fluido a los dólares necesarios para adquirir los carburantes en el mercado internacional y evitar que el nuevo esquema se traduzca en aumentos excesivos de los costos de importación. “Lo que se debe asegurar es el acceso a los dólares que se requiere para la compra de los combustibles internacionalmente y que cualquier cambio en el costo de la divisa no genere un encarecimiento a los costos de importación”, dijo la ejecutiva. Silva señaló también que “lo importante con esta nueva etapa es que se garantice la disponibilidad para asegurar el abastecimiento nacional" de combustibles. Por el lado de los exportadores, la medida es vista inicialmente de manera positiva, como ocurre en el sector cafetalero, de acuerdo con Miguel Pon, presidente ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (Adecafeh). Sin embargo, Pon enfatiza que la efectividad de la medida dependerá de que se ejecute en un marco de claridad institucional. El ejecutivo remarca que, más allá de contar con un determinado tipo de cambio, lo prioritario es disponer de suficientes divisas para cumplir con los compromisos internacionales y adquirir insumos. “Desde el sector cafetalero vemos con buenos ojos que se busque fortalecer el mercado cambiario, pero la clave está en que la transición sea gradual, transparente y clara para todos... Más que fijarnos en un número para el tipo de cambio, lo que realmente necesitamos es que haya divisas disponibles, sin tantas demoras y de forma ordenada", comentó. Suele señalarse que el sector exportador se ve menos afectado que otros ante una posible depreciación del lempira, porque esta puede hacer más competitivos los productos hondureños para los compradores del exterior. Sin embargo, Pon señala que esto no necesariamente es así. "Un lempira más bajo hace que al liquidar los dólares recibamos más lempiras, sí, pero automáticamente nos encarece los fertilizantes y demás insumos que compramos afuera”, contrasta. El ejecutivo refiere que la competitividad depende realmente del margen neto final, la productividad, la calidad del grano y el posicionamiento en el mercado. “La competitividad no depende de ver un número más alto en la tasa de cambio, sino de lo que te queda en la bolsa al final (...). Confundir devaluación con competitividad es un error”, advierte. Al sopesar los costos y beneficios que podría traer consigo el regreso al MID, Pon considera que el sistema resolvería ciertas trabas burocráticas en la operatividad diaria, pero no solucionaría por sí solo los retos estructurales de los exportadores. “Tener acceso rápido a dólares facilita las operaciones, pero no resuelve mágicamente el resto de los problemas. No consigue clientes nuevos ni te arregla los temas de productividad, costos de transporte o financiamiento”, concluye.

2 nov 2026