El Gas Natural Licuado (GNL), el Gas Licuado de Petróleo (GLP) y el Gas Natural Comprimido (GNC) responden a necesidades completamente diferentes. Sus características físicas, almacenamiento, transporte y usos industriales determinan cuál es la mejor opción para cada actividad.
GNL, GLP y GNC. Aunque los tres combustibles presentan menores emisiones que otros combustibles fósiles tradicionales, cada uno fue diseñado para resolver problemas completamente diferentes.
En el sector energético es habitual que los términos GNL, GLP y GNC aparezcan juntos o incluso se utilicen como si fueran sinónimos. Sin embargo, detrás de estas tres siglas existen diferencias técnicas fundamentales que determinan sus aplicaciones, costos logísticos e infraestructura necesaria.
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Un informe elaborado por Gasener, empresa argentina especializada en comercialización y asesoramiento integral en gas natural, explica que cada uno de estos combustibles fue desarrollado para resolver necesidades completamente distintas.
"Aunque muchas veces se los menciona como si fueran alternativas equivalentes, la realidad es que cada uno responde a necesidades muy diferentes. Su forma de almacenamiento, las condiciones de transporte y las aplicaciones para las que fueron desarrollados hacen que cada solución tenga ventajas específicas según el tipo de operación", señalaron desde la compañía.
La principal diferencia radica en el estado físico del combustible, las condiciones necesarias para almacenarlo y la escala para la cual fue pensado.
El Gas Natural Licuado (GNL) es gas natural que se enfría hasta aproximadamente -162°C, temperatura en la que pasa del estado gaseoso al líquido. En inglés se dice LNG (Liquefied Natural Gas).
Al reducir enormemente su volumen, puede almacenarse y transportarse de manera mucho más eficiente en grandes cantidades.
Su almacenamiento requiere tanques criogénicos especialmente diseñados, mientras que su transporte se realiza mediante buques metaneros y camiones criogénicos.
Gracias a esta característica, el GNL se utiliza principalmente en:
Gasener destaca que su principal ventaja consiste en permitir almacenar y transportar enormes volúmenes de energía de manera eficiente, razón por la cual se convirtió en uno de los pilares del comercio mundial de gas natural.
En Argentina, precisamente, el desarrollo del proyecto Argentina LNG, liderado por YPF junto a grandes compañías internacionales, busca posicionar al país como uno de los principales exportadores mundiales de GNL durante la próxima década.
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) tiene una composición completamente diferente. No proviene directamente del gas natural sino que está formado principalmente por propano y butano, dos hidrocarburos que pueden mantenerse líquidos simplemente mediante presión, sin necesidad de bajas temperaturas.
Por esa razón, el GLP se almacena en tanques presurizados esféricos o cilíndricos, operando normalmente entre 7 y 18 bares y a temperatura ambiente. Son las conocidas "garrafas".