Un análisis privado señala que el proyecto fue elaborado con un colchón acotado entre el superávit primario y los intereses de la deuda.
Ya ingresó el proyecto de Presupuesto, ahora queda en manos de Diputados.
El proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno envió al Congreso contempla equilibrio financiero, una economía creciendo al 4%, una inflación del 18% de diciembre a diciembre y un dólar de $1.847,6 para el cierre del próximo año. Sin embargo, un análisis advierte que el esquema fue construido con un margen reducido para absorber eventuales desvíos en variables como el dólar, la recaudación y la actividad económica.
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El punto central está en el frente fiscal. Para la Administración Nacional, el proyecto contempla un superávit primario de $15,36 billones y pagos de intereses por $15,11 billones. La diferencia es de apenas $0,25 billones, equivalente al 1,6%, según los cálculos de la consultora Zentrix.
En ese escenario, los analistas estimaron que un dólar 10% por encima del contemplado en el Presupuesto encarecería en alrededor de $1,7 billones los intereses de la deuda denominada en moneda extranjera, casi siete veces la diferencia prevista entre el resultado primario y los intereses.
El Gobierno proyecta que el tipo de cambio termine 2027 en $1.847,6, lo que representaría un incremento del 15,5%, por debajo de la inflación del 18% estimada para el mismo período. Según el análisis de Zentrix, esa combinación implicaría una nueva apreciación real del peso, estimada en 1,2% para 2027, luego del 6,7% proyectado para 2026. En paralelo, el superávit comercial pasaría de u$s16.951 millones a u$s15.560 millones.
La consultora contrapone estos números con las expectativas del mercado incluidas en su informe: señala que las proyecciones privadas ubican al dólar de fines de 2027 en torno a $2.015 y la inflación en 20,5%.
El antecedente de este año también aparece como una señal de cautela. El Presupuesto 2026 había sido elaborado bajo una proyección de inflación de 10,1% y crecimiento del 5%, mientras que las estimaciones incorporadas ahora en el proyecto para ese mismo año ubican esas variables en 29% y 3%, respectivamente.
El otro supuesto relevante está en los ingresos. El Presupuesto prevé para 2027 recursos por $202,35 billones, frente a gastos de la Administración Nacional por $202,1 billones.
Para alcanzar ese escenario, la recaudación total debería crecer 5,6% en términos reales el próximo año. El IVA tendría que avanzar 5,9% y el impuesto a los créditos y débitos, 3,9%.
El desafío surge al comparar esas metas con el desempeño de 2026. Según los datos recopilados por Zentrix, entre enero y agosto la recaudación total acumuló una caída real del 3,8%, mientras que el IVA retrocedió 3% y el impuesto a los créditos y débitos, 9%.
La presión tributaria, en tanto, pasaría del 21,06% al 21,70% del PBI, sin la incorporación de nuevos impuestos. De acuerdo con el informe, el incremento estaría explicado, entre otros factores, por la actualización del impuesto a los combustibles, los anticipos de Ganancias y los ingresos vinculados al comercio exterior.
El proyecto contempla gastos por $202,1 billones, equivalentes a casi u$s131.000 millones, y un incremento real del 3,4% frente al crédito vigente de 2026, utilizando como deflactor la inflación promedio anual de 21,1% prevista por Economía.
De las 29 funciones presupuestarias analizadas por Zentrix, 17 muestran aumentos reales y 12 retrocesos. Entre las mayores subas aparece Salud, con un avance del 15,4%, impulsado por la asistencia financiera al PAMI.