El déficit de cuenta corriente cayó de u$s 5158 millones a u$s 1651 millones en el primer trimestre de 2026, una mejora de u$s 3507 millones interanual, según los datos que dio a conocer el Indec.
Los números muestran que la mejora del déficit no vino de una reducción del rojo turístico ni de una caída de las importaciones, sino principalmente de un fuerte salto exportador.
El Ministerio de Economía marcó que principal factor de esa mejora fue la balanza de bienes y servicios, que pasó a mostrar un superávit de u$s 2311 millones. La balanza de servicios por su parte mejoró u$s 532 millones.
“No alcanzó la mejora de saldo comercial para lograr que la cuenta corriente pase a saldo positivo, aunque es mucho menos negativa”, evaluó el economista de Cohen y Asociados Martín Polo.
En contraste, el déficit se amplió en u$s 1658 millones por mayores pagos de utilidades, dividendos e intereses al exterior.
El déficit de turismo siguió siendo la principal fuente de salida de divisas pero mostró una moderación. La cuenta viajes registró un rojo de u$s 3184 millones, u$s 280 millones menos que un año atrás, producto de un aumento de u$s 182 millones en los ingresos de turistas extranjeros y una reducción de u$s 98 millones en los gastos de argentinos en el exterior. En tanto, hoy la expectativa está puesta en cómo impactará el Mundial de fútbol en la salida de dólares.
Si bien el déficit persiste, la mayor generación de divisas por exportaciones compensó, y no fue por una contracción abrupta de la actividad económica.
Junto con la balanza de pagos, el INDEC detalló la cuenta financiera. Durante el primer trimestre ingresaron capitales por u$s 2398 millones, frente a los u$s 7189 millones que habían ingresado en igual período de 2025.
El ingreso de fondos estuvo impulsado principalmente por la inversión directa, que aportó u$s 1291 millones netos, y por el rubro “otra inversión”, que sumó u$s 1764 millones. En cambio, la inversión de cartera mostró una salida neta de u$s 657 millones.
Dentro de “otra inversión”, el dato más relevante fue la operación de pase pasivo (repo) realizada por el Banco Central con bancos internacionales. El INDEC señaló que los pasivos externos de la autoridad monetaria aumentaron en u$s 2310 millones por una operación por u$s 3000 millones, parcialmente compensada por cancelaciones de otras obligaciones por u$s 690 millones.
También se observó un aumento de la inversión extranjera directa, principalmente por mayores participaciones de capital en empresas de otros sectores de la economía. Por el lado de la deuda, crecieron las tenencias de títulos públicos argentinos en manos de no residentes, especialmente por colocaciones de deuda de largo plazo del gobierno general y de gobiernos subnacionales.
De esta manera, el déficit de cuenta corriente encontró financiamiento externo y permitió que las reservas internacionales prácticamente no variaran por efecto de las transacciones de balanza de pagos.
“En el 1 trimestre de 26 el déficit de la cuenta corriente fue compensado por el superávit de la cuenta financiera, por eso las reservas no se movieron”, explicó Polo. “Distinta fue la situación del primer trimestre de 2025 donde el déficit de la cuenta corriente superaba los u$s 5000 millones y al mismo tiempo la cuenta financiera era deficitaria. Por ende las reservas internacionales caían”, detalló.
“La mejora de la cuenta corriente fue por la cuenta comercial y en menor medida por servicios, mientras que rentas empeoró (más utilidades). En lo financiero, los dólares los trae el sector público y el privado saca”, completó en su análisis Polo.
Pese a eso, el informe también mostró que el stock de deuda externa bruta ascendió a u$s 321.783 millones, unos u$s 2261 millones más que al cierre de 2025, impulsado principalmente por el aumento del endeudamiento del Banco Central.