Volver a la edición
Nevaco Global
3 de octubre de 2026

Falta solo un mes para las elecciones en EE.UU. y Trump arriesga su gobernabilidad: qué puede pasar

Cargando análisis estratégico...

Dentro de un mes, el 3 de noviembre, los estadounidenses votarán en una de las elecciones legislativas más trascendentales de las últimas décadas, donde estará en juego el futuro del turbulento gobierno de Donald Trump y quizás su propio destino y el de su familia.

Pero a la hora de poner su voto en la urna la mayoría tendrá en su cabeza las urgencias del bolsillo: según las encuestas, la principal preocupación de los ciudadanos es hoy, por lejos, la inflación o el costo de vida, mientras que el jefe de la Casa Blanca parece estar preocupado por otros temas que no son demasiado relevantes para el electorado.

Las “midterm elections”, celebradas a mitad del mandato presidencial, serán un gran test para el jefe de la Casa Blanca. A nivel federal, se renuevan las 435 bancas de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, por lo que está en juego el control de ambas cámaras del Congreso. Los republicanos llegan a la elección con mayoría en el Senado de 53-47, mientras que la Cámara también está bajo control republicano.

Ese día habrá también importantes elecciones a nivel estatal: 36 gobernaciones y más de 6.100 bancas en legislaturas estatales, junto con otros cargos y consultas locales.

Pero el foco está en Trump. El propio presidente ha dicho que estas elecciones son un examen de su mandato y pidió a los estadounidenses que hicieran de cuenta que su nombre figuraba en las boletas. Pero su trabajo en la Casa Blanca no ayuda demasiado al partido republicano.

Según un promedio de encuestas de RealClearPolling, un 60,2% de los estadounidenses hoy desaprueba la gestión general de Trump, mientras que un 38,8% la aprueba. Los peores índices para el presidente son los del manejo de la economía (62,9%) y la inflación, con un 69,5% de los estadounidenses que creen que Trump no está haciendo un buen trabajo.

La encuesta más reciente del Centro de Investigación de Asuntos Públicos de AP-NORC revela que solo el 17% de los adultos estadounidenses aprueba la gestión del presidente republicano sobre el costo de la vida. Solo el 26% aprueba su manejo general de la economía, lo que marca un nuevo mínimo.

Y justamente la situación económica y el índice de precios son las principales preocupaciones de los votantes hoy, señalan los sondeos, que muestran que estos temas están bastante por arriba de otros como inmigración o política exterior, donde Trump se ha enfocado los últimos meses.

En una encuesta de Reuters/Ipsos del mes pasado, 47% de los votantes registrados dijo que el costo de vida sería el factor individual más importante para decidir su voto en las legislativas, mientras que solo un 20% menciona las normas democráticas y apenas un 10% señala la inmigración.

Y un sondeo de The Washington Post/Ipsos encontró que 54% de los votantes registrados mencionaba economía y precios altos entre los factores más importantes para su voto, frente a 28% inmigración, 20% de la guerra en Oriente Medio, un 17% honestidad/ética/corrupción y 15% salud/aborto.

Trump provocó una debacle global con su caótica política arancelaria, que tuvo impacto en el alza de precios de productos importados de consumo básico en EE.UU. Luego lanzó la guerra en Irán en febrero, pensando que sería de rápida solución como en Venezuela y no calculó que Teherán cerraría el estrecho de Ormuz por tanto tiempo, provocando un descalabro en el suministro global de combustible.

El impacto en el bolsillo de los estadounidenses es fuerte. En agosto la inflación se ubicó en 3,4%, con la energía 16,3% más cara que un año antes y el combustible con un salto del 27,4%, según el Bureau of Labor Statistics. Lejos del 2% que la Reserva Federal considera “normal” y por eso tuvo que aumentar la tasa, una medida que también afecta a los consumidores.

El 65% de los adultos estadounidenses culpa a las políticas de Trump por la inflación, según la encuesta de AP, lo que marca un cansancio creciente por su uso agresivo de aranceles y el continuo descontento con la guerra con Irán.

En los últimos meses, los estadounidenses se han preocupado cada vez más por cuestiones básicas como la compra en el súper o la nafta. Aproximadamente la mitad de los adultos estadounidenses ahora afirman estar "extremadamente" o "muy" preocupados por poder llenar los tanques de sus autos, frente al 39% de julio, dice AP. La mitad también está muy preocupada por poder comprar alimentos, algo impensable en la primera potencia del planeta.

Trump ha buscado poner fin a la guerra y si bien existe un precario alto el fuego, el precio del combustible no baja porque continúa la precariedad del suministro. Impotente, el presidente buscó minimizar el tema, diciendo que todo se calmará tras las elecciones. Los candidatos republicanos buscan hacer malabares para no quedar pegados a las políticas de Trump, pero tampoco se atreven a romper con el presidente para no quedar sujetos a una posible venganza.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte