El Régimen de Promoción Económica y Fiscal, como se conoce formalmente al llamado Régimen de Tierra del Fuego, es tal vez uno de los esquemas económicos del país que más movimientos sufrió a lo largo de los años. Nacido en 1972, muchos gobiernos lo acomodaron o intentaron acomodarlo a su manual. Pasó por extremos como ser considerado eje fundamental de algunas políticas económicas hasta ser tratado como un mecanismo que directamente debía dejar de existir.
El presidente Javier Milei fue uno de los que se mostró más cercano a esta última postura, aunque luego no avanzó por este camino, más allá de la apertura de las importaciones que implementó, una política que también hacía prever que podría golpear con fuerza al régimen industrial fueguino.
Lo cierto es que a casi tres años de la gestión Milei los números muestran que el nivel de producción de electrónica en Tierra del Fuego creció entre 2024 y 2025, si se toman como referencia los tres grandes segmentos, es decir televisores, aires acondicionados y teléfonos celulares.
Según las cifras de la Asociación de Fábricas Terminales de Electrónica (Afarte) -que asocia a la industria del sur-, en base a la Secretaría de Industria de Tierra del Fuego, hace dos años se habían producido 8,9 millones de unidades, cifra que creció hasta las casi 10,9 millones en 2025.
Para el caso específico de televisores y aires acondicionados, sin embargo, esta mejora tiene que ver con que la industria firmó un convenio de paz social para no despedir trabajadores, lo que generó un uso de capacidad instalada elevado, que incluso produjo un sobrestock de productos.
En medio de ésto, y según los últimos datos del Indec, entre enero y julio la producción industrial cayó 2,6% en comparación con el mismo período de 2025 y está 18,7% por debajo del máximo registrado en noviembre de 2017. Así, las perspectivas para este año son de registros similares o por debajo de 2025. Entre enero y julio la fabricación total sumó 3,7 millones de unidades, cuando quedan solo cinco meses por contabilizar contra un 2025 de más de 10 millones.
Más allá de esto, el gran eje de conflicto pasa por los teléfonos celulares. Apretados por la entrada al país de unidades de contrabando y la subfacturación más que por la apertura importadora y la falta de consumo –dos cuestiones que también tienen su peso, aunque en este caso no son centrales-, el mercado formal de este producto se achicó de forma exponencial.
Mientras que en 2022 se produjeron 10,2 millones de smartphones, en 2025 totalizaron 6,1 millones y el mercado estima que este año habrá una nueva caída. Hoy, 4 de cada 10 celulares que ingresan al país lo hacen de forma ilegal. En la industria marcan que, incluso, la baja a cero del arancel para importar celulares impacta menos que la venta en negro.
En medio de este escenario la producción fueguina pierde protagonismo incluso para las empresas que operan allí. Hace menos de una década la actividad generada dentro de los límites de la isla representaba entre 90% y 95% de las empresas; hoy, dependiendo de cada caso, representa entre 30% y 35%.
Como marcan los números de producción, esto no tiene que ve con una pérdida de producción total –más allá de las oscilaciones de los últimos años- sino con que todas las empresas comenzaron a buscar otros horizontes.
Newsan -de Rubén Cherñajovsky-, Mirgor –de la familia Caputo-, BGH –de las familias Teubal y Hojman-, Radio Victoria -de Enrique Jurkowski y la china TCL-, Solnik -en mayor parte controlada por la familia Brito-, y Fapesa –de la china TPV Tech- son algunos de los grupos que tiene presencia en Ushuaia o Río Grande, pero que al mismo tiempo comenzaron a buscar otros negocios tanto dentro como fuera del sur argentino.
Grupo Newsan es sin dudas uno de los casos más resonantes. Nació en 1991 como productor de algunos artículos para Sanyo y Sansei y hoy es un gigante con cinco unidades de negocios a través de las cuales maneja más de 60 marcas, y factura al año unos US$ 2.500 millones.
“Hoy la idea que tenemos es la de crecer en estos cinco segmentos en los que estamos presentes. Sabemos que tenemos muy buenas posibilidades de hacerlo y vamos hacia eso. Esto no quita, sin embargo, que nos lleguen propuestas de diferentes tipos. Pero nosotros estamos enfocados en esto”, comentó a Clarín Luis Galli, presidente y CEO de Grupo Newsan, que al mismo tiempo señaló que "no nos enamoramos de la producción ni de la importación; somos pragmáticos".
De hecho, el ejecutivo sostuvo que están a punto de sumar una nueva marca al segmento de consumo masivo (sería Ayudín), con lo que incrementarán su portafolio luego de quedarse con las marcas de P&G –Gillette, Pampers y Downy, entre muchas otras-.
Además, Galli anticipó que continuarán muy movedizos en el mercado energético, atento a opciones que puedan surgir tanto de las privatizaciones de las hidroeléctricas, además de no quitar el ojo a empresas dedicadas a la generación, transmisión y distribución de energía.