Volver a la edición
Nevaco Global
2 de noviembre de 2026

Daniel Fridman: ¿Cómo funciona la autoayuda financiera y la ilusión de volverse rico?

Cargando análisis estratégico...

A comienzos de 2006, el sociólogo argentino Daniel Fridman dio por casualidad con un artículo sobre un grupo de gente que organizaba partidas de Cashflow, un juego para “aprender a hacerse rico”. El juego había sido creado por el empresario estadounidense Robert Kiyosaki como un medio para poner en práctica las ideas que él mismo difundía en su libro bestseller Padre rico, padre pobre.

Desde ese momento, Fridman empezó a encontrarse ejemplares en kioscos, aeropuertos o salas de espera y advirtió que el fenómeno ofrecía pistas para comprender algunas transformaciones subjetivas profundas de la mentalidad neoliberal.

Entre 2007 y 2009, Fridman llevó adelante un estudio etnográfico sobre aquellos fans en Nueva York, donde vivía en ese momento, y en Buenos Aires. Su investigación se convirtió en el libro El sueño de vivir sin trabajar (Siglo XXI), que recibió una Mención de Honor de la American Sociological Association.

Se publicó originalmente en castellano en 2019 y hoy se puede leer reeditado con el subtítulo de “una sociología de la autoayuda financiera para entender la sensibilidad libertaria”. La trayectoria y la vigencia del libro revelan su anticipación de un fenómeno que terminó deslizándose a la centralidad de la realidad política.

Según la definición de Fridman, la autoayuda financiera es un género que combina los rasgos motivacionales típicos de la autoayuda, como el pensamiento positivo o la “ley de la atracción”, con herramientas técnicas y un marco interpretativo explícito sobre el estado del mundo.

Kiyosaki, que hizo del género su emporio, trazaba en Padre rico, padre pobre un diagnóstico según el cual el trabajo asalariado era un vestigio del pasado. En cambio, el nuevo capitalismo requería, según él, que las personas desarrollaran habilidades para dominar el mercado financiero y pudieran vivir de rentas e ingresos pasivos. La recompensa no sería simplemente monetaria, sino algo tan vasto como la libertad.

Una publicación compartida de Siglo XXI Editores Argentina (@sigloxxiarg)

“De pronto, tener cierta seguridad laboral –cuando se puede, porque la mayoría de la gente no la tiene–, algo que la mayoría de la gente apreciaba como un bien, algo que provee cierto confort en una realidad cambiante, se lo juzgaba como algo malo”, describe Fridman en conversación con Clarín desde Estados Unidos, país en donde es docente e investigador en la Universidad de Texas.

“Enseguida me di cuenta de que el dinero estaba en el centro, pero asociado a la idea de libertad, de no depender de otro, a la idea de no tener que tener un trabajo”, continúa.

Cuando empezó a investigar, a Fridman le llamó la atención que el diagnóstico de Kiyosaki partía de un punto similar al de la sociología, que comprendía la transición de una sociedad de bienestar al presente signado por el mercado financiero y la economía de servicios. Sin embargo, la autoayuda financiera se abstenía de criticar el statu quo y tampoco emitía opiniones sobre posibles cambios estructurales.

“De hecho, lo que dicen los libros, por ejemplo el de Robert Kiyosaki, sobre las cuestiones impositivas es que el sistema está hecho para que se beneficien los ricos y que, por lo tanto, ¿qué otra cosa debe hacer la gente que convertirse en rica para poder aprovechar esas ventajas?”, explica.

La autoayuda financiera es un género que combina los rasgos motivacionales con herramientas técnicas y un marco interpretativo.

“La autoayuda financiera no es una cosa única, forma parte de una tendencia a partir de la época, la era neoliberal, por decirlo así, de transferir todos los riesgos a los individuos”, sostiene Fridman.

“En general, las condiciones externas se interpretan solo como datos de la realidad para preverlos, pero no para excusar al individuo, como si todo dependiera 100% de él. Lo cual pone al individuo en una situación muy precaria siempre”, expresa.

Pero lejos de generar desconfianza, lo que descubrió Fridman es que para muchos de los consumidores de la autoayuda financiera ese punto era justamente uno de sus atractivos. A contramano del clásico mandato familiar del estudio, el trabajo y el ahorro, la propuesta de Kiyosaki se les presentaba como una alternativa superadora.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Oriente Próximo y Asia Central: Compras en Estambul - Turquía
losviajeros

Oriente Próximo y Asia Central: Compras en Estambul - Turquía

Pues yo acabo de volver y la mayoria de la ropa y relojes son un poco porqueria y caros, dentro del gran bazar te cobran muchisimo más por lo mismo, para mi la mejor calle para comprar fue esta: Çadırcılar Cd. Y Mahmutpaşa Ykş. Y 44 Çiçek Pazarı Sk. En esta ultima me llevaron a una tienda apartada y tenian bolsos de muy buena calidad pero claro por encima de los 300 euros. Yo bajo mi experiencia es que si quieres un bolso de calidad o reloj lo compres en paginas chinas que puedes encontrar en foros como reddit, pagas por calidad y menos dinero

2 nov 2026