El crecimiento de los puertos africanos, en especial de los de Marruecos, se antoja como un motivo de preocupación y análisis para el sector marítimo- ... portuario del archipiélago. La entrada de la empresa pública marroquí Marsa Maroc en el Puerto de Las Palmas tras adquirir el 45% del capital de Boluda y los constantes esfuerzos del país por actualizar sus sistemas portuarios, destacando Dajla, Tánger Med, Agadir y Nador.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales ya avisó al Estado de esta preocupación a comienzos de año, motivo por el cual solicitó un informe a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) en el que se analizara los retos de la industria portuaria y la relación estratégica entre Canarias y África de cara al futuro.
El objetivo de este informe, elaborado por la catedrática en economía de la ULPGC, Lourdes Trujillo y Andrea Rodríguez, economista y doctroa en economía aplicada por la ULPGC, en colaboración con el expresidente de Puertos del Estado, Fernando González Laxe y María del Mar Cerbán, profesora titular de economía aplicada en la Universidad de Cádiz, tiene como principal objetivo, no solo si los puertos africanos pueden captar tráficos que están actualmente vinculados con Canarias sino en evaluar como su incorporación al sistema portuario del Atlántico Medio puede modificar en un medio plazo las condiciones de competencia, la conectividad, el empleo, el peso de las relaciones políticas y la prestación de servicios marítimos.
Antonio Morales valoró que operaciones como la de Boluda y Marsa Maroc deben ser analizadas con total «escrupulosidad» ya que pueden tener un impacto directo en «la independencia del sistema portuario canario».
La conclusión principal del informe es que el futuro puerto en territorio saharauí, gestionado por Marruecos, no representa una amenaza de sustitución inmediata al tráfico del Puerto de La Luz, pero si introduce una modificación estructural del entorno competitivo del Atlántico Medio que debe ser «anticipada».
Sobre si el informe elaborado por los expertos de la ULPGC aumenta sus temores, Morales expuso, que estamos, «sin duda», ante una competencia seria ante la que hay que «estar armados». Los movimientos que se están produciendo en el Ártico, en Oriente Medio y en el Atlántico medio, generan desafíos pero también oportunidades, las cuáles necesitan ser «analizadas, trabajadas y aprovechadas de forma coordinada».
Más allá de los retos que supone el crecimiento de los puertos africanos, los expertos coincidieron en que también se generan oportunidades. Una de las responsables del informe, Lourdes Trujillo, ahondó en esas ventajas competitivas que tiene el Puerto de La Luz, entre las que destacó los «magníficos» operadores y empresarios portuarios que existen y el buen nivel de las infraestructuras, aunque aseguró que hay seguir con su modernización.
Además, la experiencia de todo el entramado portuario se hace notar en la superior velocidad con la que se gestionan los tiempos de atraque, de descarga y de aduanas, entre otros.
En esa línea, también resaltó la sólida base jurídica que da pertenecer a un organismo como la Unión Europea, aunque también se convierta a veces en un arma de doble filo, como sucede con el abono de las tasas de derecho de emisiones, por sus siglas en inglés (ETS).
Esto contrarresta con las ventajas que poseen los puertos africanos, que gozan de una «menor burocracia», al no tener que pasar el filtro de tanto Puertos del Estado como de la UE.
El informe presentado este jueves en el Teatro Cuyás por el Cabildo de Gran Canaria y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria incluye seis prioridades estratégicas para abordar los nuevos retos del Puerto de La Luz.
La primera es impulsar una estrategia específica de competitividad marítimo-portuaria para Canarias como RUP, acompañada de un Observatorio Permanente de Competitividad Portuaria Canarias–África Occidental que permita monitorizar tráficos, conectividad, inversiones, operadores, regulación y nuevos desarrollos portuarios, actuando como mecanismo de alerta temprana y en coherencia con el nuevo énfasis de la Comisión Europea en la competitividad, resiliencia y capacidad estratégica de los puertos de las RUP.
La segunda consiste en reforzar el Puerto de Las Palmas como espacio industrial y logístico de valor añadido, favoreciendo la consolidación y atracción de actividades de reparación naval, offshore, logística, almacenamiento, distribución hacia África, transformación ligera, servicios especializados y nuevas actividades energéticas.
La tercera se centra en reducir tiempos, congestión y cuellos de botella mediante digitalización, automatización e integración operativa, avanzando hacia una gestión coordinada mar-puerto-tierra y hacia la implantación efectiva de herramientas como plataformas portuarias integradas y gemelos digitales.
La cuarta propuesta insta a desarrollar un Plan Puerto de Las Palmas Multi-Energy Bunkering 2030, basado en una hoja de ruta progresiva por vectores energéticos, acompañada de instrumentos de atracción de demanda e inversiones, mientras que la quinta se centra en crear una estrategia integral de capital humano, conocimiento y liderazgo portuario, articulando formación técnica, universitaria, de posgrado y ejecutiva entre la Autoridad Portuaria, la ULPGC, la Formación Profesional y la comunidad empresarial.