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Nevaco Global
17 de julio de 2026

La guerra de Estados Unidos contra Irán entra en una nueva fase

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NUEVA YORK- El gobierno del presidente Donald Trump se ha precipitado de nuevo a una guerra contra Irán que en realidad nunca había terminado.

Cuando la guerra comenzó hace más de cuatro meses, las fuerzas de Estados Unidos atacaron bases militares, lanzamisiles, barcos e instalaciones navales iraníes. Israel, luchando junto a Estados Unidos, atacó objetivos de liderazgo, con la esperanza de derrocar al radical gobierno de Irán.

Su historial de éxito ha sido, en el mejor de los casos, irregular. Israel mató al líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, pero los líderes que lo sucedieron eran de una línea aún más dura. Las fuerzas de Estados Unidos atacaron miles de objetivos, pero no destruyeron la capacidad de Irán para controlar el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que normalmente fluye alrededor del 20 por ciento del petróleo mundial.

Durante aproximadamente 90 días a partir de abril, prevaleció un alto al fuego intermitente. Y luego se acabó.

Estados Unidos ahora parece estar entrando en la segunda ronda de su campaña militar. Esta fase tiene un nuevo enfoque, pero no necesariamente una estrategia más clara.

La capacidad de Irán para controlar el estrecho, a pesar del duro castigo que recibió su armada, es de lejos la lección más importante de la primera fase de la guerra. Así que no es sorpresa que el gobierno de Trump esté enfocado en tratar de aflojar el control de Irán sobre él.

El martes pasado, en represalia por los ataques a los buques cisterna, el presidente Trump ordenó ataques aéreos contra decenas de objetivos en Irán, incluyendo radares costeros, lanzamisiles antibuque y una flota de pequeñas lanchas de ataque iraníes.

Después de una breve pausa, Estados Unidos atacó 140 objetivos militares en el primero de tres días consecutivos de intensos bombardeos esta semana.

Las fuerzas de Estados Unidos llevaron a cabo nuevas rondas de ataques contra Irán a lo largo del martes y reanudaron un bloqueo naval a los puertos iraníes, una estrategia que mostró cierto éxito en la fase anterior.

Se busca que los ataques abran la vía marítima a la navegación. El propósito del bloqueo naval es ejercer presión económica sobre Irán asfixiando su comercio y exhibir el poderío militar estadounidense.

“El estrecho de Ormuz está abierto a TODO el tráfico de barcos excepto para Irán, y eso se debe a su liderazgo mentiroso, violento y malicioso, que los está llevando por el camino de la DESTRUCCIÓN TOTAL”, escribió Trump en Truth Social el martes por la mañana.

Pero exactamente qué harán las fuerzas militares de Estados Unidos para que se cumpla el bloqueo, y hasta dónde llegarán para ejercer el control del estrecho, no está claro.

La primera ronda de la guerra tuvo un costo elevado. Teherán ha estimado que al menos 3,500 iraníes han muerto en la guerra, entre ellos 175 en una escuela primaria. Trece militares estadounidenses han muerto. Y la guerra ya ha costado decenas de miles de millones de dólares, y la nueva ronda podría elevar sustancialmente esos costos financieros.

Una pregunta crucial para la siguiente fase es si Trump considerará una operación para tomar la isla Kharg, un centro de exportación clave para el petróleo de Irán en el norte del golfo Pérsico.

Trump reflexionó públicamente sobre la posibilidad de ordenar a los infantes de marina que tomaran el control de la isla durante la primera fase de la guerra, pero finalmente abandonó esos planes por temor a un gran número de bajas estadounidenses.

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