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Nevaco Global
14 de agosto de 2026

Por primera vez se conocen los videos: así fue el “siga, siga” de la Aduana a las 10 valijas sin control de un vuelo privado

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Las imágenes son concluyentes: no solo las 10 valijas pasan sin control, sino que una nueva filmación muestra a Laura Belén Arrieta saliendo del aeroparque Jorge Newbery, con la mitad del equipaje. Por primera vez, se publican los videos del escándalo de las valijas, que el Gobierno había negado.

El caso se destapó el año pasado: el 26 de febrero de 2025, a las 8.12, la pasajera Laura Belén Arrieta arribó a Aeroparque en un avión privado de Royal Class, una de las empresas del empresario Leonardo Scatturice, el magnate argentino radicado en Miami que se codea con Donald Trump y que, por entonces, acababa de comprar Flybondi.

Arrieta no solo integra las empresas de Scatturice, sino que es la figura de CPAC Argentina, la Conferencia de Acción Política Conservadora, cercana a Santiago Caputo.

El vuelo llegó al país desde Estados Unidos con Arrieta, ejecutiva de OCP TECH, y los pilotos Juan Pablo Pinto y José Luis Donato Bresciano.

El Bombardier Global 5000 matrícula PRVN18RU estuvo en el handar hasta el 5 de marzo, cuando partió rumbo a París con Arrieta, Pinto y Donato Bresciano y un cuarto pasajero: Víctor Du Plooy, gerente de negocios de OCP, que había ingresado por Ezeiza el 3 de marzo.

La causa que investiga el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N2, a cargo de Pablo Yadarola, va camino al archivo. Según pudo saber TN, el argumento sería la imposibilidad técnica de determinar con quién habló Arrieta al bajar del avión. La pregunta sin respuesta es: ¿Quién del poder dio el ok para que las 10 valijas pasen sin control?

El dato de una llamada misteriosa surgió de la declaración de un policía aeropuertario que relató que vio a Arrieta pasarle su celular a la empleada de Aduana, Cintia Cali, mientras estaba en conversación con alguien, se supone, “de arriba”.

Después, la tripulación pasó los bultos sin control. Es más, cuando llegaron al recinto, son recibidos por la vicejefa de la Aduana, Silvana Abalsamo de Silva, que los hace pasar por una fila especial para sortear los escáneres.

En las imágenes inéditas, a las que accedió TN, se ve cómo la funcionaria les hace el gesto con la mano de “siga, siga”.

Ni Abalsamo de Silva, ni Cali declararon ante la justicia porque, según explicaron fuentes judiciales, “podrían revestir la calidad de imputadas aun cuando no se verifique el caso de contrabando por posibles incumplimientos de los deberes de funcionario público”.

Las dos funcionarias declararon en el sumario administrativo de la Aduana y encuadraron el comportamiento “en un proceso de selectividad propio de su función”.

Abalsamo de Silva negó que hubiera recibido una orden para dejarlos pasar sin control y argumentó que se dejó llevar por el “perfil de la pasajera”.

El dictamen de los fiscales Claudio Navas Rial y Sergio Rodríguez fue contundente: “Se evidenció una discrecionalidad no reglada, sin trazabilidad ni fundamentos objetivos”. Además, señala que todas las personas que llegaron en ese horario al hall de Aduana fueron sometidas a control: “¿Todos ellos representaban un riesgo, mientras que los tres ocupantes del vuelo privado, no?”.

El avión Bombardier Global 5000, operado por la firma Royal Class y propiedad de COC Global, salió de Fort Lauderdale (KFLL), Florida, Estados Unidos, de acuerdo a los registros de Migraciones. Sin embargo, la investigación judicial indica que el despegue real fue en otro: Opa-locka (KOPF), también en el estado de Florida. Un mensaje de whatsapp del piloto del avión a la empresa Royal Class avisa que parten desde Opa-Locka, pero en los registros figura KFLL.

El piloto Pinto se presentó de forma espontánea ante el juzgado de Yadarola. Dijo que la mayoría de las valijas eran suyas, una pertenecía a Du Ploy y la otra, a Arrieta, ambos empleados de la compañía OCP TECH, de Scatturice.

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