La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyectó que las exportaciones argentinas cerrarán 2026 en US$103.390 millones, un 19% más que el año pasado. Aunque las importaciones se ubicarán en US$69.998 millones, un 3% menos que en 2025 en una muestra del enfriamiento de la economía local.
En su reciente informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, el organismo de la ONU también identificó además, cuatro recursos estratégicos que podrían impulsar aun más esas cifras a partir de 2027.
Se trata del aluminio, el litio, el grafito y las tierras raras. Es por la disponibilidad y la fuerte demanda internacional de esos productos debido a la transición energética y el desarrollo de nuevas tecnologías.
En cuanto al crecimiento de las exportaciones argentinas, los analistas señalaron que estará impulsado tanto por la evolución de los precios internacionales (10%) como por una mejora del 9% en los volúmenes exportados.
Los números que proyecta el organismo de la ONU se asemejan a los reportados por TN sobre la base de estimaciones privadas que indican que las exportaciones argentinas podrían superar los US$100.000 millones, lo que representaría el 0,39% del mercado global y escalar varias posiciones en el ranking.
Si se concreta ese pronóstico, tal como informó TN, el país lograría que las ventas al mundo estén 10 puntos porcentuales por encima del piso de 2023, cuando la profunda sequía hizo caer las exportaciones argentinas a US$67.000 millones, un 0,29% del comercio global, cifra que dejó al país en el puesto 50 de los mayores exportadores.
A nivel regional, la Cepal estima que las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe crecerán 20% en valor durante 2026, mientras las compras al exterior avanzarán 16%. Al desagregar las estimaciones, América del Sur registraría un incremento del 17% y del 10%, respectivamente. Para el Mercosur, las subas previstas son del 16% para las ventas al extranjero y del 9% en las importaciones.
El trabajo de la Cepal destacó que la transición energética y el desarrollo de nuevas tecnologías aumentaron la demanda global de minerales críticos y reforzaron su importancia estratégica para la economía mundial.
En ese escenario, la Argentina cuenta con oportunidades vinculadas a cuatro recursos que podrían ganar relevancia en los próximos años. Estos son:
“La aceleración de la transición energética y el desarrollo de tecnologías avanzadas en combinación con la rivalidad geopolítica, han intensificado la competencia global por minerales críticos como litio, cobre, níquel, cobalto y tierras raras, y han revalorizado estos activos. El consumo de insumos intermedios importados de minerales críticos y energía ha aumentado en China, Europa y los Estados Unidos”, planteó la Cepal.