La ciudad de Brasilia se convirtió esta semana en el epicentro del debate agroindustrial del Cono Sur. En el marco de la edición inaugural del Outlook Agro Brasil 2026 —un foro estratégico impulsado conjuntamente por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA) y la Agencia Brasileña de Promoción del Comercio y la Inversión (ApexBrasil)—, los principales referentes de la producción y el comercio agrícola mundial analizaron los desafíos del sector.
El encuentro sumó al gigante sudamericano a la agenda global de debates de alto nivel, al estilo de los consolidados modelos de Estados Unidos y Argentina.
La actividad reunió a destacadas figuras internacionales, entre ellas los ministros brasileños André de Paula (Agricultura) y Márcio Elias Rosa (Desarrollo, Industria y Comercio), junto al economista jefe del USDA, Justin Benavidez, y el directivo de la FAO, David Laborde, además de técnicos de Embrapa, INMET y la Organización de Cooperativas Brasileñas (OCB).
En ese contexto de alto nivel técnico, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) tuvo una participación protagónica para proyectar la visión del bloque sudamericano de cara a las próximas campañas.
Leé también: Hubo un récord de embarques agroindustriales en el primer semestre del año y los productos argentinos llegaron a más de 80 países
El gerente general de la entidad, Ramiro Costa, expuso en el panel “Factores que determinarán la campaña 2026/27”, moderado por Andrea Parrilla, asesora de la Secretaría Ejecutiva del MAPA.
Durante su intervención, Costa invitó a romper con las lecturas individuales y propuso mirar a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay como integrantes de una auténtica plataforma agroalimentaria regional sustentada en cuatro ejes centrales:
“Si analizamos a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay uno por uno, podemos perder de vista lo más importante: juntos constituyen una de las plataformas agroalimentarias más relevantes del mundo. Nuestros países enfrentan muchos de los mismos shocks globales. En algunos mercados compiten, pero en muchos otros se complementan”, argumentó Costa ante el auditorio.
Leé también: Números finos para el maíz: pierde poder de compra frente al gasoil y fertilizantes, pero mejora en maquinaria
El análisis puso de relieve el peso estructural alcanzado por el bloque durante los últimos 25 años: la región no solo concentra más de la mitad de la producción global de soja, sino que abarca casi dos tercios de las exportaciones de la oleaginosa y sus derivados, sumado a una participación de entre el 35% y el 40% en los embarques mundiales de maíz.
Sin embargo, el eje central de la disertación estuvo puesto en evitar la autocomplacencia ante semejante volumen de producción. “La región ya no es solamente un productor agrícola importante: se ha vuelto esencial para la seguridad alimentaria y el comercio agropecuario mundial. Pero la escala, por sí sola, no garantiza competitividad”, advirtió con firmeza el vocero de la Bolsa de Cereales.
Pensando en la coyuntura que se se avecina para el ciclo 2026/27, se detallaron los cinco factores decisivos que marcarán el ritmo de la actividad:
Respecto a las energías renovables, se remarcó que la matriz energética está ganando una ponderación estructural que complementa de forma directa a la tradicional exportación de alimentos.
Leé también: Renovación en CARBAP: Pablo Ginestet fue elegido como el nuevo presidente de la entidad
En relación con las exigencias ambientales internacionales que condicionan el acceso a los mercados más exigentes, el especialista sostuvo que el Cono Sur no parte de cero.